El mejor homenaje al fallecido presidente electo del Brasil, Tancredo Neves, es continuar la democratización en su país, afirmaron hoy 18 ex presidentes iberoamericanos constitucionales, reunidos en esta localidad del sudoeste de España. El ex presidente de Venezuela, Luis Herrera Camping, leyó una declaración suscripta por todos los ex mandatarios reunidos aquí, por convocatoria de la Oficina  de Educación iberoamericana (OEI) y la junta (gobierno autónomo) de Extremadura para analizar la situación educacional en la Comunidad Iberoamericana.

   Los ex presidentes expresaron su profundo dolor y sus condolencias a los familiares del fallecido y al pueblo brasileño, a los pocos minutos de iniciar su primera sesión de trabajo en el centenario real Monasterio de Guadalupe. La declaración consigna un voto expreso “por la continuidad del proceso democrático recientemente instaurado en este país hermano. Hasta alcanzar toda su plenitud, lo que constituye no solo el mejor homenaje a tan ilustre político, sino también la reconocida aspiración del pueblo brasileño, con el respaldo de toda la Comunidad Iberoamericana”.

   Además de Herrera Campins, firmaron la declaración Carlos Arosemena, Oswaldo Hurtado y Galo Plaza, de Ecuador, J7uan Bosch de la República Dominicana y Adolfo Suárez de España, Mario Echandí de Costa Rica, Ricardo de la Espriella y Arístides Royo, de Panamá. Arturo Frondizi de Argentina, Lyduia Gueiler, Walter Guevara Arce y Luis Adolfo Siles Salinas de Bolivia, Jorge Pacheco Areco de Uruguay y Julio César Turbay Ayala de Colombia. Los ex presidentes y jefes de gobierno de América Latina, España y Portugal, finalizarán sus sesiones de trabajo el miércoles 24. (IPS Guadalupe, España, 22-4-1985).

   A cinco siglos de la irrupción de los europeos en América, recién ahora se comienza a conocer la realidad de las relaciones interétnicas y a sentar las bases para resolver e, incluso, evitar los conflictos étnicos. Una investigación comenzada hace seis años por iniciativa del embajador mexicano Miguel León Portilla, acaba de presentar sus primeros resultados en el pabellón de Extremadura, en la exposición universal de Sevilla.

   Con independencia de lo que significó el tipo de relación que entablaron europeos e indígenas americanos, con el agregado posterior e involuntario de los africanos, parece cierto que al poco tiempo de conocerse la animadversión fue mutua. En una primera etapa, dicen los directores de la investigación de Palabras y Obra, los indígenas se refirieron a los españoles como “dioses venidos de más allá de las aguas inmensas”, sin considerarlos bárbaros.

   Pero, al poco tiempo, el comportamiento de los conquistadores forzó la formación de otra imagen, que llevó a formar nuestras denominaciones. Por ejemplo, en los textos Nahual se denomina a los conquistadores como “popolocas” que significa “gente salvaje”. León Portilla señala la coincidencia de ese vocablo como la voz griega “bárbaros”, con su parecida estructuración de fonemas repetidos, denota que “el otro” es incapaz de hablar una lengua culta y armoniosa. Una herencia presente de la consideración del otro como un bárbaro, se refleja en la afirmación que se oye con demasiada frecuencia de que los indígenas hablan dialectos y no lenguas. Claro está que también hubo, y sigue habiendo, quienes dieron la versión opuesta, como Fray Bartolomé de las Casas, que consideró a los indios de México y Perú como hombres de grandes virtudes y algunos indoamericanos que consideraron a ese sacerdote como su más grande protector.

   Los investigadores dirigidos por León Portilla, Gerry Gosen, de la Universidad de Albany, Manuel Gutiérrez Estevez de la Universidad Complutense de Madrid y Jorge Klor de Aiva, de la Universidad de Nueva Jersey, se plantearon conocer cuáles eran las imágenes e ideas elaboradas culturalmente por los actores del encuentro interétnico iniciado el 12 de octubre de 1492. Asimismo, se lanzaron a conocer como las expectativas mutuas acerca del “otro” condicionaron y limitaron las posibilidades para una interacción histórica.

   Las conclusiones iniciales, que sintetizan en dos volúmenes de un total de cinco, fueron presentadas en el pabellón de Extremadura, ya que el gobierno de esa región española tan vinculada a América desde el principio de la conquista patrocina la obra. En la presentación, Klor de Alva destacó que “cualquiera que sean los diversos resultados de la situación inicial –que van desde la aniquilación cultural y la esclavitud hasta la marginación india y el mestizaje- todas las partes en la América posterior al contacto se encontraron unas a otras, de tal modo que se vieron obligadas a redefinir y reconstituirse ellas mismas, incluyendo también a los esclavos criollos europeos." El nuevo mundo tuvo una constelación de actores que produjo una nueva configuración de las entidades étnicas y nacionales, en un proceso que todavía continúa.

   Los investigadores comenzaron su tarea después de una reunión en el viejo convento de La Coria, en Trujillo, Extremadura, porque creyeron que el tiempo, “ni neutro ni aséptico” cercano al Quinto Centenario, era propicio para emprender un proyecto de reflexión y análisis con un enfoque a la vez histórico y antropológico para contemplar de manera distinta lo que fue el proceso del encuentro de pueblo y confrontación imprevisible de dos mundos.

   En ese encuentro, dicen ahora los directores de la investigación, gentes antes radicalmente desconocidas unas de otras, vieron estallar la violencia, como lo expresa la oración cristiana del yo pecador, hubo transgresión de preceptos, unos tenidos como divinos, otros considerados como ley natural, “el nuevo mundo se convirtió en escenario, como ningún otro antes o después, en el que los actores inmunerables pronunciaron palabras de asombro y duda, repulsa y condena de palabra y obra”.

   A quinientos años del encuentro de dos mundos, cuyas consecuencias todavía no han terminado de definirse, puede que la obra de ese centenar de investigadora, apoyados por el gobierno de la región, de donde salieron los más conocidos conquistadores, se convierta con el tiempo en el hilo para una pacificación y desarrollo de América y, sobre todo, de sus pueblos marginados. (La República, 8-1-1992).

   El presidente del gobierno español, Felipe González, apoyará iniciativas de paz en Centroamérica, pero fuentes gubernamentales solventes desmintieron hoy a IPS que se haya iniciado una mediación. González es partidario de que países democráticos de América Latina tomen la iniciativa para impulsar la paz en esa convulsionada región, una iniciativa que transite sin suscitar recelos y que consiga avanzar por sí misma, añadieron las mismas fuentes.

   Una vez dados los pasos iniciales en América, el gobierno español podrá actuar para coordinar a otros países europeos y volcar esfuerzos para que se logre una solución pacífica, negociada y global al conflicto.  La prensa española se hizo eco hoy, sin mayores comentarios, de una información del Washington Post, según la cual el gobierno español mediaría en el conflicto salvadoreño, para que las guerrillas, el gobierno de ese país y los Estados Unidos se sienten a una gran mesa de negociaciones.

   Fuentes del ministerio de Asuntos Exteriores señalaron hoy a IPS que durante la visita del subsecretario de estados norteamericano, Thomas Enders, existieran “declaraciones de buena voluntad”, pero que “los pasos concretos son inexistentes”. Enders entrevistó con González, con el ministro de asuntos exteriores, Fernando Morán y con el presidente del instituto de Cooperación Iberoamericana, Luis Yáñez. Con los dos últimos, además, compartió una recepción y una cena, ambas de carácter restringido.

   Para los más cercanos colaboradores de González, realización de esos encuentros con Enders demuestran que no se está de espaldas a la situación. Sin embargo, insisten en que el presidente español y vicepresidente de la Internacional Socialista para América Latina, mantiene su posición ajena a cualquier protagonismo. Para González la solución debe partir de los países latinoamericanos, incluir a todas las partes y, en el momento oportuno, encontrar apoyo en Europa.

   Medios allegados al ministro Moran dijeron a IPS que en la visita de Enders “se aprecian por las coincidencias en algunos de los análisis de la situación latinoamericana, aunque se percibieron algunas diferencias en puntos concretos”. Las coincidencias, aunque sin profundizar se relacionaron con el Cono Sur de América Latina y la diferencia en Centro América.  Enders, en una conferencia de prensa ofrecida al término de su visita, ratificó una posición contraria a cualquier negociación en Centroamérica.

   Guillermo Vega, líder del Rente Democrático (FDR) de El Salvador, quien se encuentra en Madrid participando en una reunión de su país y los Estados Unidos “insisten e incrementan la guerra y buscan la pacificación a través de la destrucción y la muerte. Las negociaciones por el diálogo se mantienen cerradas por el gobierno salvadoreño y su principal apoyo, el gobierno norteamericano”.

   El dirigente salvadoreño consideró difícil poder especificar el papel que podrá jugar España, “mientras se mantengan cerradas las puertas para el diálogo”. Es difícil, añadió, precisar si será una mediación o buenos oficios, ya que de lo que se trata, “como primer paso”, es crear un ambiente y un escenario internacional que posibiliten el entendimiento. En ese caso, el papel de España podría cumplirse ”articulando su posición con un conjunto de gobiernos latinoamericanos y europeos”.

   Medios próximos al Partido Socialista Obrero Español (PSOE), admitieron como posible que la “filtración” en Washington de una noticia, sin fuente fiable, afirmando que existía una mediación española en Centroamérica y más concretamente en El Salvador, tuvo la finalidad de abortar una posible acción futura. Felipe González dijo a IPS, en su primera declaración como gobernante, en diciembre pasado, que su gobierno se abstendría de lanzar nuevas iniciativas para la paz en Centroamérica. En ese momento recordó que “ya existen varias e interesantes iniciativas nacidas en la región” y que España no estaba llamada a desempeñar un papel protagónico.

   González, actuando en diversos planos, alguna vez como presidente del gobierno español, otra como vicepresidente de la IS, manifestó su interés y lo continuará haciendo, para aportar esfuerzos para obtener una solución negociada y pacífica en Centroamérica. El líder socialista es consciente de que cualquier acción a destiempo, cualquier actitud que pueda ser entendida como un “neocolonialismo o paternalismo” hacia aquellos países, o cualquier acto que pueda dar lugar a una sospecha de complicidad con los Estados Unidos, actuaría como un factor contraproducente.

   En ese plano se deben esperar apoyos políticos generales y públicos a las iniciativas y buenos deseos de paz. Al mismo tiempo, se pueden estar desarrollando otras acciones más concretas. Éstas, para ser eficaces, se deberán mantener en la sombra. Y si las buenas intenciones de Felipe González se concretan, se podrá comprobar después que la mayor parte del camino se transitó a la sombra de las mejores intenciones. (IPS Madrid, 11-2-1983).

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