El caso de la “valija diplomática”, con coaina colombiana parece tener su centro en Madrid y no en Bogotá, según nuevos datos sobre el primero de los apresados, el periodista español José Javier Gómez Ballesteros. Aunque ese contrabando aparece como un hecho aislado, en torno a los acusados se mueven intereses y relaciones entrecruzadas del mundo de la droga y de la ultraderecha política, ambos enemigos frontales del gobierno presidido por Belisario Betancur.

   La policía española detuvo el 14 de diciembre último a Gómez Ballesteros bajo la acusación de haber introducido algo más de dos kilos y medio de cocaína a través de una “valija diplomática” de la embajada de Colombia en esta capital. El 22 de diciembre, a las 09.00 gmt, el embajador colombiano en ésta, Ramiro Andrade, fue informado en el ministerio de Asuntos Exteriores de España de que existían sospechas fundadas contra el segundo secretario de la embajada, Gustavo Jacome.

   Andrade puso en antecedentes ese mismo día a Betancur y a su ministro y recibió instrucciones expresas de poner a Jácome a disposición de las autoridades españolas, “sin entrar a prejuzgar sobre su culpabilidad o inocencia, que deberá determinar la justicia española”, según dijo hoy a IPS el embajador. Gómez Ballesteros viajó a Colombia en noviembre de 1984 y se presentó en la secretaría de prensa de la República con una vieja carta del ex embajador en Madrid, Emilio Valderrama, quien solicitó en ella que se le diesen facilidades para su trabajo periodístico, una práctica habitual en estos casos.

   Gómez Ballesteros es titular del carné 9149 del registro oficial de periodistas, (organismo que funcionaba bajo la tutela de la Secretaría de Estado de Información), expedido el 19 de agosto de 1980. Para obtener ese carné presentó un título de la escuela oficial de periodismo en el que incluyó su nombre. Después, en base a ese carne y a una carta firmada por Rodrigo Royo, director del vespertino Informaciones fue aceptado en la Asociación de la Prensa de Madrid en julio de 1980. En la carta consta el sueldo que percibía como redactor y su cotización a la seguridad social.

   Con su carnes del registro oficial y con él de la asociación se inscribió en el Club Internacional de Prensa, a cuya junta directiva se incorporó en 1981 en representación de los socios españoles y sin integrar la lista de los corresponsales extranjeros. En 1983 fue dado de baja del Club. Pero ya en abril de 1981 la asociación comunicó al entonces secretario de estado de información, Ignacio Aguirre, sobre la falsedad del título de la escuela de periodismo y solicitó que se lo borrase del registro oficial.

   La secretaria de estado contestó, el 31 de julio de ese año, que era improcedente el pedido de eliminarlo del registro  y que era un asunto que correspondía a la justicia. El 20 de noviembre siguiente la asociación inició juicio por falsedad ante el juzgado de Madrid número trece, que todavía tiene pendiente la sentencia. Rodrigo Royo, muerto hace dos años, estaba casado con una colombiana hija de un general de aquél país y era conocido por sus ideas falangistas de ultraderecha. En los primeros años de la década del 70 fue corresponsal de una agencia española en los países bolivarianos.

   Jacome frecuentaba círculos de cubanos anticastristas exiliados. En uno de ellos, llamado Floridita, coincidía con Gómez Ballesteros y Rodrigo Royo hijo, 27 años, con varios procesos y una cicatriz que le cruza la cara, que afirma haberse hecho en un accidente y que sus enemigos atribuyen a un ajuste de cuentas entre narcotraficantes. El caso, pese a la abundancia de datos, presenta varias incógnitas. Medios periodísticos locales aceptan como normal que se realicen envíos de rollos fotográficos y de películas sin revelar a través de servicios diplomáticos. En ese sentido parece lógico que en la secretaría de prensa de Bogotá reconociesen a Gómez Ballesteros su calidad de periodista al presentar dos carnés españoles, uno oficial y otro profesional y una carta del embajador.

   Fuentes policiales españolas afirman que “una información confidencial anónima” los puso en la pista. Si Gómez Ballesteros no llegó a vender un solo gramo de cocaína parece descartada la posibilidad de que la información surgiese del mercado comprador. Si entregó las latas conteniendo cocaína en vez de filmes es dudoso que alguien pudiera adivinar su contenido. Fuentes policiales explican que siguieron a Gómez Ballesteros y que lo vieron salir de la embajada con “un voluminoso paquete”, por lo que registraron su domicilio y encontraron la cocaína.

   La embajada colombiana en Madrid tiene dos puertas para automóviles, lo que torna también dudoso que un eventual traficante optase por salir a pie con un cargamento de tanto valor y riesgo, en el supuesto de que dos latas de filmes puedan ser consideradas voluminosas. La incógnita fundamental sigue siendo la fuente anónima que informó a la policía y, en especial, sus móviles para hacerlo. Una interpretación que circula en medios políticos es que el móvil consiste en salpicar con el escándalo a Betancur, como una manera de castigarlo por su campaña contra la droga y por la pacificación de Colombia,.

   De Jácome se da por cierta su amistad íntima con Gómez ballesteros, su asistencia a centros de reunión de exiliados cubano y su Don de Mundo expuesto en las recepciones aristocráticas y diplomáticas de Madrid, pero quienes lo frecuentaban niegan que fuera drogadicto o estuviera ligado al narcotráfico. El diplomático, quien fue despojado de su inmunidad por orden de Batancur, se apresta a presentar su descargo ante el juez que lleva la causa, quien le levantó la incomunicación. Si bien en los primeros momentos la prensa local habló de una implicación de la presidencia de Colombia en el caso. Ahora tanto las autoridades como los medios destacan la firmeza y la rapidez con que Belisario Betancur dispuso llevar a fondo esta investigación. (IPS Madrid, 3-1-1985).

   Diferentes concepciones sobre pluralismo y democracia en el seno del gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE) generaron un malestar en los países de América Latina, asumido por sus embajadores en esta capital. El cuerpo diplomático latinoamericano se dirigirá formalmente al comité organizador de los actos conmemorativos de la constitución de Cádiz en 1812, de carácter liberal y conocida popularmente en España como “La Pepa”, para pedir explicación por la suspensión de esos actos, dijeron a IPS fuentes diplomáticas.

   Aunque ninguna fuente oficial ha querido reconocerlo oficialmente, de manera oficiosa varias han admitido que la suspensión se debe a la negativa de ofrecer una tribuna en ese acto al embajador de Nicaragua, Orlando Castillo. Fuentes parlamentarias consideraron inadmisible que en un acto de homenaje a una constitución liberal se diese la palabra al embajador de un régimen al que acusan de estar negando las libertades.

   Castillo debería hablar en ese acto, como lo hizo en el presidido en el octubre último por el presidente argentino Raúl Alfonsín y los reyes Juan Carlos y Sofía, por ser el más antiguo de los embajadores. El parlamento español la semana pasada resolvió suspender los actos, que iban a presidir los Reyes. El cuerpo diplomático latinoamericano está molesto por ser ésta la segunda vez en que el parlamento español, controlado por la mayoría socialista, se arroga la atribución de decidir sobre cuestiones que los países de aquella región consideran propias de su soberanía.

   Un embajador latinoamericano, cuyo nombre no cita, dijo hoy al matutino El País que “es insólito que se invite al decano y después se le desembarque por razones tan extemporáneas” y que “es indelicado que se nos cuestionen las reglas de antigüedad que hemos establecido”. A fines del año pasado el parlamento español excluyó a Cuba de una conferencia de parlamentos de América Latina y España, por considerar que ese país no es democrático. En esa oportunidad varios países, en especial México y Nicaragua, pidieron que se invitase a Cuba.

   El socialista Félix Pons, presidente del Congreso de los Diputados, explicó la exclusión con una frase que generó polémica: “Es como si los rubios resolviesen crear un club de rubios, los morenos no deberían sentirse discriminados”. En ese caso, según Pons, se trataba de algo así como un club de demócratas La molestia latinoamericana en aquél caso se debió a que Cuba integra el parlamento latinoamericano.

   Fuentes diplomáticas recordaron que el decano habla en nombre de todos los embajadores latinoamericanos y no solo en el de su país y recuerdan su discurso del 12 de octubre de 1986, “Aún reconociéndose en la forma de su matriz nicaragüense, Castillo expuso posiciones que merecen el consenso de todos los países de América Latina o, al menos, a las que ninguno se opone”. Los anteriores decanos fueron los embajadores del Paraguay y El Salvador, hasta julio de 1986, cuando pasó a serlo Castillo y nunca fue objetada por las autoridades españolas su intervención en actos públicos.

   Una comisión de embajadores, integrada por los de Argentina, Colombia, México y Nicaragua se entrevistó el miércoles último con el vicepresidente primero del congreso, Leopoldo torres, para pedir información sobre la suspensión, sin haber recibido una respuesta clara. La actitud parlamentaria –que el matutino Diario 16 atribuye a sugerencias de la Casa Real- contrasta con otras actitudes socialistas, de apoyo al régimen de Nicaragua. El presidente del gobierno, Felipe González, defendió varias veces ante los periodistas el carácter democrático de las elecciones nicaragüenses.

   En una oportunidad las comparó con las de Uruguay (con el líder proscripto), las de El Salvador en plena guerra y las de 1977 en España (sin constitución) para afirmar que las imperfecciones que pudieran tener no las invalidaban como democráticas. El PSOE, junto con los partidos socialistas de Francia, Suecia y Alemania, organizó el mes pasado una reunión en Madrid con el comandante sandinista Bayardo Arce, para analizar las condiciones bajo las que se podría revitalizar el apoyo de la IS al régimen nicaragüense. De aquí al 19 de marzo, cuando se realizarán otros actos –pero no el programado por el parlamento con asistencia de los reyes- es posible que aumente la polémica. Máxime desde que el alcalde de Cádiz, Carlos Díaz Medina, dijo que invitará a todos los embajadores latinoamericanos a los actos que esta organizando para ese día en esa ciudad del extremo sur de España. (IPS Madrid, 13-3-13).

   Representantes del Fondo Monetario Internacional (FMI) y economistas latinoamericanos discrepan sobre el tratamiento de la deuda externa, en un seminario que se está celebrando en La Grande, Avilés, al norte de España. Los latinoamericanos plantean la necesidad de un enfoque global de la cuestión, mientras que los representantes del FMI dicen que “no se pueden sumar peras con manzanas”, que “los planes globales no sirven” y que cada caso debe ser tratado por separado.

   El seminario Iberoamérica, Crisis financiera Internacional, finalizará el sábado y fue organizado por la Escuela Asturiana de Estudios Hispánicos, el Instituto de Cooperación Iberoamericana (ICI) y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Un síndrome de la financiación fue advertido por Ricardo Frech Davis, director de la Corporación de Investigaciones Económicas para Latinoamérica. “Tras el proceso de renegociación que vivimos va a haber otro, luego otro”, explicó y así se volverá permanente. Ese síndrome en los países deudores “hará olvidar el resto de los problemas económicos”.

   Robert Daylin, de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), criticó parte de la actuación del FMI, en especial su falla en asegurar a los deudores una financiación adecuada para encarar los necesarios reajustes económicos. El secretario general del FMI, Leo Van Houtven, replicó afirmando que las condiciones impuestas por el FMI a los países deudores son las únicas posibles. Para el FMI, los países con problemas en la balanza de pagos deben adoptar “un esfuerzo de ajustes serio”.

   Buena parte de la discusión se desarrolló sobre un informe del FMI, según el cual es el proteccionismo de los países y no la crisis financiera, el más grave obstáculo para salir de la crisis económica. El secretario de comercio de España, Luis Velasco, comentó esa afirmación, señalando que una cosa es lo que se dice en las conferencias internacionales, en las que se critica el proteccionismo y otra la realidad, en la que el proteccionismo de los países industrializados se fortalece, con el agregado de nuevos aranceles cada día. Van Houven replicó con énfasis, que es irreal esperar una reducción del proteccionismo en medio de la crisis mundial: “Lo máximo que se puede conseguir es que no aumente, que se quede como está”.

   El funcionario añadió que los países del Tercer Mundo podrán basar la mejora de su economía en los ajustes internos y en la solidez de la recuperación de la economía de los países industrializados, que si ya comenzó en Japón o Estados Unidos, “tardará dos o tres semestre más en llegar a Europa”. A pesar de los pronósticos sombríos, el presidente del Colegio de México, Víctor Urquidi, mostró una visión optimista al hablar sobre “las perspectivas económicas latinoamericanas en la década de los ochenta”. En conjunto, la marcha de la economía de América Latina puede dar pie al pesimismo, pero si se analiza cada país por separado, el pronóstico es optimista, añadió.

   Un tema que originó polémico fue el análisis del caso chileno, presentado como un ejemplo de neoliberalismo. El español Luis  Ángel Rojo, director del seminario, dijo no entender porque se califica de monetarista o de neoliberal al modelo chileno. “Un modelo que se dice liberal, pero que interviene en el mercado del trabajo  y en el mercado del cambio no es liberal”, señaló. Hernán Cortés, economista de la Universidad Católica de Chile expresó que el futuro a corto plazo de su país es de estancamiento y con posibilidades de una salida lenta y gradual.

   La economía chilena fue calificada de desastrosa, según French David. El desempleo en su país oscila entre 25 y 30 por ciento, por lo que aún en caso de que una reactivación permita recuperar empleo, siempre habrá un déficit. No obstante, señaló con cierta ironía, la abultada deuda externa (17.000 millones de dólares), con un servicio muy grande, tiene un aspecto positivo: “la parte de esa deuda que carezca de garantía pública no se va a poder pagar en las condiciones actuales. Por lo tanto, obligará a un proceso de renegociación y distinto al usual”. IPS Madrid, 1-9-1983).

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