Con preocupación reaccionaron varios sectores ciudadanos ante los anuncios de que los países industrializados pretenden recordar sustancialmente la ayuda que venían enviando para el desarrollo del Tercer Mundo. “Vemos con preocupación que los flujos de los países industrializados se están orientando fundamentalmente hacia Europa Oriental”, dijo a IPS el secretario permanente de la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), Gabriel Sánchez.


   Olade agrupa a 26 países de América Latina y el Caribe y es el principal foro energético de la región. Sánchez señaló que esperaba que el alentador término de la guerra fría permita que se liberen mayores recursos para ser destinados al desarrollo y no al contrario. “Desafortunadamente hoy esto está significando un abandono del sur y eso es preocupante”, reiteró. “Ojalá y en esto queremos ser muy positivos, se recuperen rápidamente las economías de los países orientales y se haga realidad el planteamiento de Mijail Gorbachov de destinar el diez por ciento de los gastos de la carrera armamentista al Tercer Mundo”, subrayó.


   Si tenemos que solo la Unión Soviética y los Estados Unidos gastan más de 700 mil millones de dólares en esta carrera, estaríamos hablando de 7’ mil millones de dólares al año para el desarrollo, precisó. “Estas sumas permiten armar planes Marshall en todo el mundo en desarrollo. Ojalá esto se concrete pero rápidamente”, agregó el director de Olade. Ante el proceso de profundas y aceleradas reformas políticas y económicas que están promoviendo en las últimas semanas varios países de Europa Oriental, miembros del Consejo de Ayuda Mutua Económica Europea (CEE), han anunciando su intención de privilegiar su ayuda a las naciones europeas reformistas, en perjuicio de los aportes que destinaban al Tercer Mundo.


   Elsa María Castro, subsecretaria del Ministerio de Bienestar Social, que impulsa varios programas para los sectores de extrema pobreza y la infancia con ayuda internacional, opinó a IPS que los países desarrollados tienen grandes deudas con el Tercer Mundo. Elsa María Castro, subsecretaria del Ministerio de Bienestar Social, que impulsa varios programas para los sectores de extrema pobreza y la infancia con ayuda internacional, dijo a IPS que los países desarrollados tienen grandes deudas con el Tercer Mundo.


   Recordó que la crisis del mundo en desarrollo deriva en gran parte de un orden internacional y de una economía internacional absolutamente desigual, con situaciones extremas muy diferentes a la que enfrentan los países del este europeo. Hizo un llamado a que especialmente Europa no descuide la ayuda hacia América Latina pues la crisis en la región “está desencadenando procesos de violencia alarmantes. Esto no beneficiaría a ningún país. Para evitar esta violencia, la cooperación debe intensificarse con miras a la solución de los problemas básicos de la población, más necesitada de la región”, sostuvo Castro.


    “Debe haber un nuevo enfoque, más igualitario, de más responsabilidad, de más solidaridad entre los países industrializados y los que están en desarrollo”, concluyó. El ministro de Relaciones Exteriores de Ecuador, Diego Cordovez, en tanto, había manifestado hace algunos días su deseo de que la actual apertura de los países industrializados a Europa Oriental “no perjudique al Tercer Mundo”. “La apertura al este no debe, no puede significar un abandono al Tercer Mundo”, declaró Cordovez en esa oportunidad, poco antes de partir hacia Washington para asistir a la reunión ordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA). (IPS, Quito, 17-11-1989).