España dará asilo a dictadores, si ello contribuye a acabar con dictaduras, dijo hoy el presidente del gobierno, Felipe González. El mandatario, quien dialogó durante una hora con tres directores de diarios latinoamericanos y el de Radio Exterior de España. Rechazó cualquier intervención en Nicaragua, abogó por un acuerdo internacional sobre precios del petróleo y la deuda externa y calificó de peligrosa la iniciativa de defensa estratégica (IDE) del presidente norteamericano Ronald Reagan.

   En conexión radiofónica múltiple, González respondió a las incisivas preguntas de Regino Díaz Redondo, director de Excelsior, de México y a las menos comprometidas de Marcelo Capurro, de La Razón de buenos Aires y Hernando Santos Castillo, de El Tiempo de Bogotá, en presencia de los invitados latinoamericanos y españoles. La emisión, que inauguró un programa diario hacia América Latina que se emitirá de 10,00 a 13,00 GMT, tuvo dificultades que se resolvieron a último momento, como la conexión con México. González, quien llegó diez minutos antes de la iniciación del programa, cuando se hacían las pruebas de transmisión, llegó a dar “un saludo para todos…, si me pueden oír”.

   Momentos antes se transmitió una entrevista con el secretario general de las Naciones Unidas, Javier Pérez de Cuellar, quien señaló que el programa sería positivo si transmitía “informaciones ciertas y veraces, en los dos sentidos”. Al comenzar el programa González coincidió con las palabras de Pérez de Cuellar, al destacar la necesidad de que el programa facilite el diálogo entre América Latina y España y sugirió que se entreviste a dirigentes de otros países de aquél continente.

   Al responder a la primera pregunta del director de Excelsior, el jefe del gobierno español señaló que los incidentes del Golfo de Sidra, en Libia, fueron bilaterales y que las bases norteamericanas en España no se vieron ni podrían verse involucradas. Después, Felipe González se pronunció a favor de una negociación internacional de los precios del petróleo: “La caída de estos precios es un problema grave que no se toma en serio en los países industrializados. Si fue irracional la forma –no el aumento—en que se produjo el alza, también es irracional la caída que se está produciendo. Es necesario que se reflexione conjuntamente y a tiempo para lograr un acuerdo”. Dijo también que es necesaria una reflexión y acuerdo internacional sobre la deuda externa que requiere “una solución política que no excluya respuestas técnicas”.

   Respecto de la crisis del Caribe, González fue categórico al rechazar el apoyo norteamericano a la Contra Nicaragüense: “El destino de Nicaragua debe estar en manos nicaragüenses y nadie es su guardián ni tiene derecho a intervenir”. El líder socialista recordó que su solidaridad y la de otros dirigentes fue hacia una revolución pluralista, respetuosa de las libertades democráticas y que no ponga en duda la alternatividad en el ejercicio del poder.

   “Que haya sombra de dudas es motivo de preocupación, pero no de intervención”. Si Nicaragua se alejase del modelo primitivo, pluralista, perdería la solidaridad internacional que es, destacó, “el mejor ejército para la defensa que pudieran tener nuestros amigos nicaragüenses”. Al preguntársele si el régimen nicaragüense es marxista, replicó que ese es un “problema de confesionario”, que si “Don Carlos Marx se levantara de su tumba sufriría un infarte” y que, en todo caso, si un dirigente marxista recibe el apoyo de su pueblo está legitimado para gobernar, “pero no para impedir la alternatividad en el poder”. El director de La Razón dijo que España lleva ventaja a Argentina en la democracia y pidió a González consejos para su gobierno y su pueblo.

   Éste contestó que en sentido histórico, Argentina lleva ventaja a España en vida democrática y que no se atreve a dar ningún consejo porque los políticos argentinos tienen más experiencias y sabiduría que el… “y me saco el sombrero ante un presidente como Raúl Alfonsín”. Al pueblo argentino, añadió, podría decirle lo mismo que dice al español: “Las libertades hay que defenderlas cuando se las tiene, para no llorarlas cuando se pierden y para ello es necesario ejercer la tolerancia, el perdón y no pedir milagros a la democracia”. El director de Excelsior le preguntó sobre la idea, de Reagan. González respondió que se afirma que esa iniciativa está pensada para hacer inútiles las armas nucleares, “pero en la práctica, en un horizonte de 15 ó 20 años, no se puede pensar, técnicamente, que sea posible un escudo eficaz”.

   Por ello, “El mejor camino para evitar la catástrofe es negociar para una disminución progresiva y controlada de las armas nucleares, hasta su desaparición”. Detrás de la IDE hay esfuerzos tecnológicos de gran magnitud, difíciles de seguir por la Unión Soviética, que estará tentada de producir más armas nuclearse para enfrentarlo, prosiguió. Eso origina el peligro de que la IDE contribuya a desarrollar más la carrera de armamentos, advirtió. González se declaró partidario de la integración iberoamericana (América Latina, España y Portugal) y señaló que la democracia en los países hizo posible un acercamiento espectacular, aunque la crisis económica mundial haya debilitado las relaciones comerciales. “Si España quiere tener un lugar en el mundo, deberá fortalecer los lazos con América Latina y contribuir a superar la bipolaridad en el mundo”, afirmó. Se manifestó contrario a cualquier violencia política, en especial cuando se produce en países con estructuras democráticas. (IPS Madrid, 1-4-1983).

   España triplicará su presupuesto de cooperación internacional para el desarrollo y en su aplicación dará prioridad al Área Andina y a Centroamérica, dijo hoy a IPS el secretario de estado de cooperación, Luis Yáñez, antes de partir para Caracas. El político socialista, quien hoy mismo iniciará una visita oficial a Venezuela y la próxima semana participará en San José de Costa Rica en una conferencia de comisiones nacionales del Quinto Centenario, afirma que existen condiciones para un relanzamiento de la política española hacia América Latina.


   El ingreso de España en las comunidades europeas, cuya negociación consumió grandes esfuerzos y la celebración del referéndum sobre la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), permitirá ahora una mayor dedicación a América Latina, señaló Yáñez. Esa nueva etapa se simbolizará este año en un viaje de los reyes Juan Carlos y Sofía a Bolivia, suspendido en dos oportunidades y en la visita oficial del jefe del gobierno, Felipe González a Perú, Ecuador y Cuba.

   España es el país europeo que menos proporción de su producto nacional bruto (PNB) dedica a la cooperación para el desarrollo que, según las fuentes, oscila entre 0,07 y 0,10 por ciento. Yáñez dijo que es propósito de su gobierno elevarlo a 0,30 por ciento antes de 1990. La mayor parte del presupuesto se orienta hacia América Latina y esa tendencia proseguirá, explicó el secretario de estado y además, dentro de ese continente, sin excluir a otros países, dará prioridad a los del Grupo Andino y Centroamérica, por ser los de menos desarrollo relativo.

   El programa de cooperación integral con Centroamérica que lleva un año realizándose, se agregará a otro, sobre el cual se está trabajando, para Bolivia y Perú, añadió. Yáñez destaca que entre su país y los de América Latina existe, en general, una excelente relación política, una insuficiente y poco coordinada cooperación para el desarrollo y una retracción en las transacciones comerciales, producida por la crisis económica mundial. El comercio internacional, prosiguió, depende de muchas más cosas que la voluntad individual de los países, pero en cooperación “se pueden hacer muchas cosas, más y mejor”.

   Además de aumentar el presupuesto, España debe planificar, coordinar y supervisar mejor sus acciones cooperativas, afirmó. Un primer paso fue la constitución, ayer, de la Comisión Internacional de Cooperación Internacional (CICI), bajo su presidencia. “No pretendemos centralizar todo en la secretaría de estado, pero si que haya un plan global”, matizó. El primer plan anual de cooperación internacional, preparado por esa comisión, será presentado en junio próximo al consejo de ministros.

   Hasta ahora cada ministerio podía desarrollar actividades de cooperación autónomamente, pero a partir de la constitución de la CICI, “ningún papel se firmará sin la participación y autorización de la Secretaría de Estado de Cooperación”, expresó el político socialista. Además de la planificación por países y sectores, la CICI tendrá facultades de evaluación y control, para lo que se cuenta con un programa informático. “Todos los ministerios podrán seguir trabajando en este campo, trataremos de que más todavía que en el presente, pero con coordinación, plan y evaluación, para que los resultados sean más efectivos”.

   Yáñez se negó a responder categóricamente acerca de una probable cumbre iberoamericana (Jefes de Estado y de Gobierno de , España y Portugal): “Es una posibilidad que se ha mencionado, a la que España no se negaría, pero para la cual todavía nadie hizo una propuesta concreta”. En Venezuela Yáñez participará en la clausura de un seminario sobre la inflación, que será base para una nueva edición de la revista Pensamiento Iberoamericano y de una exposición sobre la guerra civil española en el Instituto Hispano-Venezolano de Cultura. En Ciudad Bolívar firmará un convenio para cooperar en la restauración del casco antiguo de esa ciudad.

   En San José de Costa Rica participará en la Cuarta Conferencia Iberoamericana de las Comisiones Nacionales del Quinto Centenario del  Descubrimiento de América/Encuentro Entre Dos Mundos. Yáñez apenas esboza algunas propuestas para esa reunión, pues sostiene que “España es una más en el concierto de naciones iberoamericanas y las resoluciones deberán ser adoptadas entre todos los participantes”.

   Una de sus propuestas es la de crear instituciones comunes para tener una presencia activa en los países de otras culturas, para apoyar el castellano y el portugués. Para Yáñez, las actividades en torno al Quinto Centenario deben ponerse “Lo más posible por encima de las contingencias políticas cotidianas, para que nadie sea excluido”.  (IPS Madrid, 2-4-1986).

   Una cumbre de la banca internacional, que reunirá a tres decenas de las cabezas de los más importantes bancos internacionales de créditos a la exportación, se realizará en esta capital el martes siete y miércoles ocho de la próxima semana. El encuentro, organizado por el Banco Exterior de España, estudiará problemas y soluciones para los créditos a la exportación destinada a América Latina y los nuevos enfoques y técnicas en la financiación del comercio internacional.

   El socialista Francisco Fernández Ordóñez, presidente del Banco Exterior de España, señaló a IPS cuatro razones destacadas para justificar esta reunión. La primera consiste en que “las dificultades de pago de los países en desarrollo afectan básicamente a los organismos gubernamentales de seguro de crédito a la exportación, pero también inciden sobre los bancos financiadores”. La segunda es “una marcada desaceleración en la actividad de los bancos especializados en la financiación de exportaciones”. Como una consecuencia de las políticas de ajuste, la prudencia de la asunción de riesgos y “las sensibles reducciones en las importaciones de bienes de equipo por los países compradores”.

   La tercera reconoce la necesidad de formular y adoptar medidas financiera encaminadas a resolver los problemas que plantea la disminución de los proyectos de inversión. La cuarta es “el recurso creciente a nuevas modalidades de intercambio comercial, como el trueque y el comercio de compensación, que tratan de hacer frente a las dificultades derivadas de la escasez de medios de pagos de algunos países y que a menudo requieren nuevas fórmulas de financiación”.

   La Cumbre será una reunión de trabajo, sus sesiones serán a puertas cerradas y sus participando, contando españoles y extranjeros, apenas serán tres decenas, “una cantidad que permitirá examinar problemas y soluciones de manera concreta y profunda”, según uno de los organizadores. Axel Wallen, presidente del grupo del consenso y de créditos a la exportación de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE, países industrializados de Occidente y Japón), expondrá sobre las ventajas y desventajas del acuerdo del consenso.

   Maurice Bart, director de la Oficina de Europa del Banco Mundial, presentará un trabajo sobre el papel de esa institución en la financiación del desarrollo y en la cofinanciación con créditos a la exportación. Donald Ward, secretario general de la Unión de Berna, se referirá al papel de los seguros de créditos a la exportación en el comercio mundial y el papel jugado por la Unión Banquera de Berna. Esas tres intervenciones serán la base para el coloquio sobre “Los organismos internacionales y su papel en la financiación del comercio internacional”. (IPS Madrid, 30-4-1979).

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