El histórico sacerdote español Padre Ángel, presidente de la ONG Mensajeros de la Paz, ha dicho tras finalizar su visita a la isla de Lesbos que Turquía, Grecia y la Unión Europea deben enviar más medios a salvar los barcos que están en peligro en su travesía entre Turquía y la isla griega. El sábado murieron en esas costas 40 personas cuando intentaban llegar a Europa por esta vía.

El Padre ha visitado este fin de semana el dispositivo que Mensajeros de la Paz tiene con la ONG Remar para atender a los refugiados que llegan a la isla de Lesbos. Esta colaboración se extiende a Atenas, Croacia y Serbia donde las dos organizaciones dan comida y mantas en cinco puntos, así como camas a las personas que hacen este viaje en condiciones muy precarias.

El sábado el presidente de Mensajeros visitó una de las playas donde llegan las barcas a motor y pudo comprobar cómo familias enteras llegan totalmente caladas a la isla griega de Lesbos, donde se registran para poder permanecer en la Unión Europea. Cuando hay mal tiempo los barcos vuelcan y las muertes se cuentan por decenas. Otras veces los barcos chocan contra las rocas y se hunden.

Estos refugiados pagan entre 1.000 y 1.500 euros por un pasaje en un día de buen tiempo y 400 en una jornada con marejada. El sábado el tiempo era magnífico y apenas había olas y sin embargo murieron en el naufragio 40 personas.

Los sirios, afganos, iraquíes y nacionales de países en guerra reciben la documentación de refugiados, pero hay cientos de marroquíes, y de otros países africanos, que son refugiados políticos y que no reciben esta documentación que les permite viajar por Europa.

Ayer los barcos guardacostas de Grecia, e incluso alguno europeo, recogieron a más barcas que corrían peligro de naufragar, después de esta nueva tragedia. Cientos de personas se hacinan en los campos de refugiados que estos días han visto como aumentaba su número por una huelga en el ferry de Lesbos a Atenas. (Madrid, 1º/2/2016)