En todo el mundo es indispensable un acuerdo total de respeto a la libertad informativa de los niños, pero primero es necesario protegerlos de la violencia y reconocerles su derecho a la libertad, afirmó Majid Al-Bunni, un periodista sirio, detenido y exiliado en Alemania desde donde llegó a Madrid para participar en un acto de Reporteros sin Fronteras (RSF).

Al-Bunni señaló que durante 2014 la profesión periodística se ha enfrentado a nuevas dimensiones del horror. En la actualidad secuestrar o asesinar a un reportero de guerra ya no es sólo una manera de imponer el silencio sobre un conflicto, sino que el acto brutal es también un mecanismo de propaganda en manos de los depredadores de la libertad de prensa.


El informe anual de RSF, presentado en este acto, señala que los periodistas se convirtieron en 2014 en un claro objetivo de guerra, con asesinatos brutales por parte de los yihadistas radicales, en ocasiones decapitados –James Foley y Srteven Sotloff-- ante las cámaras y un aumento considerable de los secuestros (119 en este año), lo que supuso cruzar una línea roja bélico-informativa sin precedentes y de consecuencias desastrosas para el reporterismo de conflictos armados.


Siria, Irak, Libia y Ucrania fueron algunos de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo y el territorio palestino de Gaza se convirtió, después de Siria, en la segunda zona con más informadores asesinados, nueve en total.


El aumento radical del número de periodistas asesinadas –seis, el doble que en 2013—y de informadores que tuvieron que exiliarse forzosamente de países como Libia, Siria, Etiopía, Irán o Eritrea, se sumó el notable incremento de ataques de todo tipo –asesinatos, secuestros, encarcelamientos, exilios, detenciones—a internautas y blogueros que, en ocasiones, vieron añadir a las duras penas de cárcel castigos medievales. Es el caso del bloguero Raef Badawi, que además de diez años de prisión fue condenado a mil latigazos en público, en Arabia Saudí, por hablar en su web del islam.


Elaborado por la sección española de Reporteros sin Fronteras, el Informe Anual 2014 examina la evolución de la libertad de la información en el mundo durante el año pasado, con una mirada detenida en la situación de cada país. En el acto, moderado por Pepa Bueno y presidido por Malén Aznárez, presidenta de Reporteros sin Fronteras, intervinieron además Ehsan Mehrabi periodista iraní huido de Irán tras ser encarcelado dos veces; Majid Al-Bunni, periodista radiofónico sirio, detenido y exiliado en Alemania y Francisco Ruiz Antón, director de políticas públicas y relaciones institucionales de Google para España y Portugal. (10-2-2015)