Las manifestaciones producidas el cuatro de diciembre con motivo del Día de Andalucía, movilizaron muchedumbres no solo en esta región, sino también en otras de España. Más de un millón de personas salieron a la calle el domingo en las ocho provincias andaluzas, centenares de miles lo hicieron en las ramblas barcelonesas y poco más de un millar desafiaron la lluvia en Madrid. Todos ellos en un clima de fervor y alegría, tras su bandera regional, la verde y blanca, cuyos orígenes se remontan al siglo doce.

   Salvo los incidentes de Málaga, que ocasionaron un muerto a bala y varios heridos, la jornada transcurrió en calma y alegría, con sucesivas entonaciones del himno de Andalucía y el apoyo de todos los partidos democráticos. Las manifestaciones en las andaluzas ciudades de Sevilla, Córdoba, Cádiz, Huelva, Málaga, Granada, Jaen y Almería, fueron coronadas por alocuciones de los parlamentarios que desde los balcones de los respectivos ayuntamientos leyeron un documento redactado por la asamblea de parlamentarios andaluces.

   Los parlamentarios han dicho que el pueblo andaluz tiene confianza depositadas en el hecho autonómico, como instrumento de solidaridad y concienciación regional y como un medio eficaz para sacar a la región del subdesarrollo socioeconómico y cultural que padece. Refiriéndose a la jornada del domingo, el ministro de las regiones, señor Clavero, dijo que “no ha sido la jornada de un partido político o de una clase social, sino la de todos”. El ministro dijo también que en cuatro o cinco años la autonomía estará implantada.

   En declaraciones que recoge Hoja del Lunes, manifestaron también su opinión los cuatro miembros de la asamblea de parlamentarios andaluces, que están negociando la autonomía con el representante del gobierno, señor Clavero. “Para los socialistas andaluces el estatuto de autonomía significa, sobre todas las cosas, una herramienta de trabajo para sacar a Andalucía del subdesarrollo”, dijo el señor Escuredo, del Partido Socialista Obrero Español, “El estatuto de autonomía significaría el poder político para el pueblo andaluz, continuó, ya que ahora solo se obtienen funciones de gobierno y administración. De todos modos la preautonomía –que es lo que ahora se está negociando- es un paso decisivo y necesario hoy por hoy”.

   “El tema autonómico es algo que, dejando enteramente a salvo la unidad de la patria y sin jamás cuestionarla, constituye una forma de organización del poder, que en este momento considero políticamente la más rentable por inteligente y aguda, como algo que permite desframatizar el tema regional”, manifestó el señor Huelin, del gobernante Partido de Unión de Centro Democrático. El señor Huelin destacó también la gran responsabilidad de los parlamentarios andaluces que han sabido ofrecer al gobierno, dice, un proyecto de estatuto para negociar con gran sentido de objetividad y viabilidad.

   El parlamentario comunista, señor Gallego, destacó que en el estatuto de preautonomía se establecerá el principio de órganos de autogobierno y que si la personalidad jurídica de esos órganos responde a la aspiración y  a las necesidades del pueblo andaluz, se habrá dado un gran paso adelante que permitirá después, cuando esté aprobada la constitución, marchar sin grandes complicaciones hacia la autonomía. Si los socialistas plantean una autonomía lo más amplia posible, los ucedistas aprueban también los lineamientos autonómicos pero reservando más poderes al gobierno central. Que habrá autonomía es un consenso, tanto por parte de los parlamentarios que representan al pueblo andaluz, como por parte del ministro de las regiones. Los problemas a discutirse todavía son otros y tienen un claro contenido social. (IPS Madrid, 10-12-1979).