"Empieza la samba", así titula erróneamente  el diario El Mundo, de Madrid, una amplia información sobre el Carnaval que se festeja anualmente cuando comienza la cuaresma, 40 días antes de Pascua, en la brasileña ciudad de Río de Janeiro y en otras que, como todos los años, está comenzando estos días.
Y en esa oportuna y buena nota se comete un error muy usual en España: confundir el samba (o samba en portugués quiere decir "el samba") con la zamba. El samba, escrito en masculino, se refiere a un género musical creado en Brasil y que reconoce orígenes africanos, introducidos por los cientos de miles de esclavos africanos que fueron llevados a ese país antes de que se proclamase su independencia y democratización.

Leer más...

Treinta candidatos que optan al Premio Cervantes, considerado el Nóbel de la literatura castellana, evidencian el vigor del ensayo, la novela, la narrativa y la poesía en esta lengua.
La lista de candidatos quedó cerrada anoche y el jurado se reunirá el 29 de este mes para dar a conocer al ganador, quien recibirá el premio de manos del rey Juan Carlos, en una ceremonia ya tradicional que se celebra todos los años el 23 de abril, día de la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra, en el paraninfo de lo que fue la centenaria Universidad de Alcalá de Henares, a 25 kilómetros de esta capital.
Entre los candidatos presentados están el paraguayo Augusto Roa Bastos, para quien se está preparando una semana de homenaje a partir del once de noviembre, las españolas Rosa Chacel y María Zambrano, el colombiano Gabriel García Márquez, el mexicano Juan Rulfo y el español Camilo José Cela, quien fue finalista el año pasado.
El jurado será presidido por el ministro de cultura, Javier Solana e integrado por representantes de las academias de la lengua de España y Guatemala, el último galardonado con el premio, el argentino Ernesto Sábato y cuatro intelectuales designados por el presidente del Instituto de Cooperación Iberoamericana (ICI), el Director General de Relaciones Culturales, el Director General del Libro Español y el Consejo de Universidades.
Desde 1976, cuando se entregó por primera vez este galardón, lo recibieron sucesivamente el español Jorge Guillen, el cubano Alejo Carpentier, los españoles Dámaso Alonso y Gerardo Diego, el argentino Jorge Luis Borges, el uruguayo Juan Carlos Onetti, el mexicano Octavio Paz, los españoles Luis Rosales y Rafael Alberti y el argentino Ernesto Sábato.
Este año vuelven a ser candidatos, además de Cela, el venezolano Arturo Uslar Pietri -cuya candidatura se presentó en todas las ediciones del premio, sin suerte-, el boliviano Guillermo Francovich y el argentino Ricardo Molinari.
La nueva reglamentación del premio, establecida por el socialista Javier Solana, permite que cada academia de la lengua y los galardonados en ocasiones anteriores puedan presentar hasta tres candidatos.
Rosa Chacel y María Zambrano fueron propuestas tanto por Octavio Paz como por Rafael Alberti y si bien éstos carecen de representación en el jurado, su fuerza extraliteraria -que en estos certámenes tiene su peso-, radica en su carácter de mujeres, ya que hasta ahora los ganadores siempre fueron varones.
Si bien las bases sobre las que debe deliberar el jurado señalan que sólo se tomarán en cuenta los méritos literarios, fue habitual la consideración de otras razones a la hora de dictar los fallos en años anteriores.
En algún caso, como el de Rafael Alberti, se quiso hacer justicia histórica a un poeta castigado por las estructuras académicas y políticas y en otro, como el de Ernesto Sábato, apoyar a la democratización en la Argentina.
El año pasado, al comentar el fallo en favor de Sábato, un miembro del jurado señaló a IPS: «La riqueza de nuestra literatura es tal, que entre varios finalistas deberíamos decidir por sorteo, por eso es legítimo que -poniendo por delante la calidad de la obra escrita- se tomen en consideración otras razones accesorias».
Augusto Roa Bastos, autor de «Yo, el supremo», decano de los exiliados latinoamericanos, recibió la nacionalidad española por decreto del gobierno presidido por Felipe González, es candidato de Juan Carlos Onetti. Si fuese galardonado, además de su obra se premiaría su labor de 40 años en la oposición al régimen del general Alfredo Stroessner y se llamaría la atención sobre la subsistencia de una de las dictaduras más antiguas del continente americano.
Cela, presentado por Luis Rosales, tiene el antecedente de haber sido finalista el año pasado, cuando también recibió el Premio Nacional de Literatura, pero las consideraciones extra literarias podrían desfavorecerle.
Gonzalo Torrente Ballester lleva el importante apoyo de haber sido presentado por la Academia Española que, además, tiene un voto en el jurado.
Sábato, propuso a Cela, al mexicano Juan Rulfo y a García Márquez, lo que podría demostrar que aún tiene sin decidir su voto. El colombiano hizo declaraciones a la prensa diciendo que hay otros mejores que él, que no le corresponde y casi como que no le interesa, haciendo recordar una actitud similar antes de que se le concediese el Nóbel.
Esta edición del premio será, en consecuencia, una de las más disputadas y polémicas, además de la más rica en número de candidatos.
La lista completa de aspirantes es: Rosa Chacel, María Zambrano, Ricardo Molinari, Olga Orozco, Francisco Ayala, Guillermo Francovich, Augusto Guzmán, Gonzalo Torrente Ballester, Antonio Fernández Spencer, Arturo Aquero, Fernando Centeno, Joaquín Gutiérrez.
Francisco Matos, Arturo Uslar Pietri, Roque Scarpa, Augusto Roa Bastos, José Agustín Balceiro, Odón Betanzos Palacios, José Ferrater Mora, Gabriel Celaya, M. Antonio Buero Vallejo, Luis Beltrán, Carlos Augusto León, Lucila Palacios, Víctor Cáceres y Eliseo Pérez Cadalso.

El ministro de Hacienda de España, Cristóbal Montoro, al hablar en el Congreso de los Diputados para defender los nuevos ajustes presupuestarios aprobados por el Gobierno inició su discurso diciendo "Señor presidente, señor presidente del Gobierno, miembras del Congreso...", lo que despertó carcajadas y fuertes críticas.
Esa aparente forma de igualar a mujeres y hombres en el vocabulario ya fue intentado  por el entonces jefe del Gobierno, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero cuando se refirió a la vicepresidenta, Teresa Fernández de la Vega, como "miembra" del Consejo de Estado. Y no se quedó atrás su ministra de Igualdad, Bibiana Aído, que también utilizó ese término en femenino.

Leer más...
Página 8 de 16