Apreciadas/o colegas:
   En la anterior Asamblea de la ACPE se expusieron diversas propuestas, que en parte fueron aceptadas como resoluciones para que las pusiera en práctica la Junta Directiva que entonces se eligió. La Asamblea encargó a la Junta que informara a los socios en el plazo de seis meses de las negociaciones para llegar a un acuerdo con el Círculo.

   Igualmente insistimos en la necesidad de la mayor unidad de acción posible entre los corresponsales, especialmente con vistas a nuestras relaciones con las autoridades. Y también en las actuaciones a la vista del público, como la participación de la ACPE en la Fiesta Anual organizada por el Club Internacional de Prensa. La Junta se comprometió a no tomar decisiones al respecto sin consultar previamente a los socios.

   En vista de los resultados, nos parece que la puesta en práctica de esas líneas de acción podría haber sido mejor. No ha habido reunión informativa convocada por la Junta para explicar a los socios el contenido de sus acuerdos con el Círculo, que ya han llegado al punto de editar un boletín conjunto y emplear papel de carta con ambos membretes. Un avance loable, si se trata de una integración recíproca.

   Nos hubiera gustado, por ejemplo, que se nos comunicara si esto significa que, al igual que los socios del Círculo participan en actos informativos organizados por la ACPE, los socios de ACPE han obtenido ya el acceso a los actos organizados por el Círculo, hasta ahora restringidos a los miembros de éste. Y también si el Círculo ha modificado sus estatutos, que prohíben la pertenencia a ambos colectivos, cosa que la ACPE nunca hizo.

   Igualmente quisiéramos saber en qué condiciones se efectúan las tomas de decisiones conjuntas de las directivas de la ACPE y del Círculo. La Junta debería haber consultado a los socios antes de tomar la decisión de rechazar la participación de la ACPE en la última Fiesta Anual del CIP, que se le había ofrecido como en años anteriores y esto ni siquiera fue tratado en reunión de Junta Directiva.

   En vista de los esfuerzos de los corresponsales en España durante la transición democrática para eliminar cualquier apariencia de dependencia del poder, nos parece muy contraproducente recurrir al gobierno para imponer decisiones sobre asuntos internos de la colectividad de corresponsales, como se ha hecho en lo referente a ACPE, Círculo y CIP.

   No estamos de acuerdo con que las directivas de la ACPE y del Círculo, cuando quisieron facilitar una sede al Círculo de Monte Esquinza 41, en vez de tratarlo con la Directiva del Club (que ya había ofrecido tal posibilidad al Círculo cuando éste se constituyó), fueron a la Secretaría General del Portavoz a pedir que impusiera el acceso del Círculo a Monte Esquinza 41 por decisión gubernativa; como así ha hecho en carta del 3 de febrero de 1995.

   Con esa actitud se quiere poner fin, de hecho, a la autonomía de los corresponsales en su sede. Es un mal precedente para los intereses de todo el colectivo. Además, se fomenta una imagen de enfrentamiento dentro del mismo, que sólo puede perjudicar a la totalidad de los corresponsales. Por todo ello, consideramos que se puede y se debe hacer un mayor y mejor esfuerzo para conseguir la unidad de acción de los corresponsales en España y la presentación unida de su comunidad de intereses ante el gobierno y la opinión pública.

   Nos parece tarea urgente que se fije una clara base de acuerdo sobre la cooperación entre la ACPE y el Círculo; y entre éstos y el Club y que dicha base sea informada a los socios de la ACPE, cuyo contenido, previamente, debe ser debatido y aprobado en una Asamblea General.

   Nos agradaría que todos vosotros, socios de la ACPE, nos comunicarais vuestra sugerencias y vuestra disponibilidad para participar en tales esfuerzos. Por nuestra parte, desde ya impulsamos soluciones a partir de los siguientes criterios, que esperamos debatir con vosotros, en especial durante la próxima Asamblea General. (Madrid, 24-2-1995).

Junta Directiva

Presidente, Tito Drago (Inter Press Service), Vicepresidente, Miguel Ángel Bastenier (El País), Jean Jacques Cazaux (France Presse), Diego Armario (Radio Nacional de España), José María Morillo (Colpisa), María G. Giménez (Radio Ñandutí), Eduardo Sotillos (TVE), Mohamed Abdelkefi (Al Arab), José Mario Armero (Europa Press), Fernando Jáuregui (Tele5), Felipe Sahagún (El Mundo, TV), Harry Debelius (The Times), Toshifumi Ike (Mainichi Graph), Armando Puente (Le Point), Robert Boschart (The Volksrant).
Comisión de Ética: Antonio Navarro (Ansa), José M. Santiago Castelo (ABC), Patricia Alvarado (Televisa), Enrique Bustamante (Telos), Said Hacen Bachir (Le Soir d-Argelie).

2. Objetivos

El Club Internacional de Prensa, inaugurado el 27 de noviembre de 1962, según sus estatutos tiene los siguientes objetivos:

   Facilitar un libre y equilibrado flujo de informaciones literarias, gráficas, sonoras y televisivas de España hacia el exterior y ser un punto de encuentro y trabajo para los profesionales del periodismo, españoles y extranjeros.

   La institución fue fundada en 1962 por una orden ministerial, que le fijó como objetivo el de “facilitar a la prensa extranjera un centro de reunión, relación, información y trabajo”. En los últimos años del franquismo esos objetivos se ampliaron de hecho y su sede de la calle Pinar 5 se convirtió en un foro libre, democrático y pluralista, que desbordó los límites de la prensa extranjera y reflejó las principales preocupaciones de la sociedad española.

   Desde los inicios de la transición democrática se advirtió que la sede de Pinar 5 se había quedado pequeña, por lo que en varias oportunidades se estudió su ampliación o traslado. El deterioro del edificio, más la demolición inconsulta de un sector y una decisión del Ministerio del Portavoz, obligaron en 1986 a abandonar esa sede “temporalmente”, situación que con el tiempo se convirtió en definitiva.

3. Socios y entidades asociadas

   El Club tiene dos tipos de socios: de número y adheridos. Para ser socio de número es necesario acreditar el ejercicio del periodismo y pueden ser admitidos tanto los profesionales que trabajan para medios españoles como los corresponsales extranjeros acreditados en España. Los Estatutos establecen que al admitir nuevos socios la Junta Directiva debe cuidar que se mantenga un número equilibrado entre periodistas españoles y extranjeros.

   Los socios adheridos son aquellos que carecen de la condición de periodistas y entre ellos hay editores, políticos, diplomáticos, empresarios, publicistas y jefes de prensa o relaciones públicas. En los últimos años, ante la incertidumbre de la sede, la Junta Directiva desanimó la incorporación de nuevos socios en esta categoría, a la espera de una definición.

   En el Club tienen también su sede las siguientes entidades:

•    Asociación de Corresponsales de Prensa Extranjera, la más antigua institución de este tipo en España, que agrupa a los corresponsales y colaboradores de medios extranjeros y tiene como objetivo su representación y la defensa de sus intereses profesionales. Su presidente es Harry Debelius.
•    Asociación de Corresponsales de Prensa Iberoamericana, formada por corresponsales de medios latinoamericanos y estadounidenses de lengua española. Su presidente es Hugo Ferrer.
•    Asociación de Periodistas Árabes en España, que nuclea a los periodistas ty corresponsales árabes. Su presidente es Said Alami.
•    Asociación Iberoamericana de Periodismo Científico, que nuclea a periodistas especializados de América Latina, España y Portugal. Su presidente es Manuel Calvo Hernando.
•    Asociación de Comunicación Empresarial e Institucional, que reúne a los responsables de comunicación de las principales empresas privadas y organismos públicos. Su presidente es Javier Fernández del Moral.
•    Grupo Crónica, integrado por columnistas y redactores políticos españoles. Su coordinador es Antonio Casado.
•    Peña Primera Plana, integrada por periodistas de espectáculos. Su presidente s Hugo Ferrer.
•    Otras instituciones solicitaron participar en el Club, pero se demoró la respuesta a la espera de resolver la cuestión de la sede.

4. Relación con el Estado     


A)    Historia y situación actual


Al ser fundado el Club, en 1962, por iniciativa del Ministro de Información y Turismo, D. Manuel Fraga, el Estado asumió la responsabilidad total por la sede, el personal y los gastos de funcionamiento, hasta el extremo de destinar a un funcionario para cubrir las funciones de Director Administrativo. En esa época la sede de Pinar 5 contaba con una sala de telecomunicaciones, cabinas para radio, biblioteca, sala de juntas, salón para exposiciones y conferencias, secretaría, administración, presidencia, bar, cafetería y restaurante.


    La dirección de la institución estaba confiada a una Junta Directiva integrada por representantes de la Agrupación de Corresponsales de Prensa Extranjera, la Asociación de Corresponsales de Prensa Iberoamericana, la Asociación de la Prensa de Madrid, el Ministerio de Información y turismo y el Ministerio de Asuntos Exteriores. Los cambios introducidos con la transición afectaron interna y externamente al Club. En los externo se dividieron las competencias que hasta entonces tenía el Ministerio de Información y turismo, de manera que una parte se traspasaron a la Secretaría de Estado para la Información, después Ministerio del Portavoz y otras a la Secretaría de turismo. Esa división ocasionó problemas a la hora de definir y coordinar políticas gubernamentales hacia el Club.


   En lo interno se produjeron dos reformas de estatutos, en virtud de las cuales se eliminó la representación de los ministerios en su Junta Directiva y ésta paso a ser elegida por el voto directo de todos los socios periodistas, españoles y extranjeros. En la actualidad la relación con el Ministerio del Portavoz prácticamente se limita a la cesión por éste de una sede provisional en un piso de la calle Montesquinza 41, el abono de los gastos de funcionamiento (alquiler, luz, teléfonos) y del sueldo de una telefonista y un conserje, ambos a tiempo parcial. El sueldo de una secretaria y el resto de los gastos los cubre el Club con las cuotas de los socios, la publicidad de su anuario y aportes privados.


   En esa sede provisional el Club sigue albergando conferencias de prensa, presentaciones de libros y otras actividades, aunque a un ritmo menor del que mantenía en Pinar 5, tanto por las menores dimensiones del local como por la supresión de algunos servicios, entre ellos el de telecomunicaciones y el de restaurante y bar.

B)    Sedes

    Desde 1980 las autoridades del Club y las del Gobierno relacionadas con aquél se plantearon la necesidad de dotarlo de una nueva sede y se produjeron las siguientes circunstancias:
1.    1981. Se planteó el traslado a Don Pedro 10, para lo cual la Secretaría de Estado para la Información inició gestiones destinadas a la compra del restaurante Puerta de moros y de sus dependencias auxiliares, que se interrumpieron por falta de acuerdo en el precio.
2.    1984. La Oficina del Portavoz estudió la construcción de un nuevo edificio en el solar de Pinar 5 y anunció que sería para un Centro Internacional de Prensa, lo que motivó un pedido de aclaraciones de la Junta y una interpelación parlamentaria del senador Javier Rupérez, para clarificar el papel que se reservaría el gobierno en la gestión de la sede.
3.    1985. La Oficina del Portavoz ofreció una parte del edificio de la calle Juan Bravo 6, pero posteriormente se advirtió que las instalaciones serían insuficientes para albergar a la Asociación de la Prensa de Madrid y al Club.
4.    1986. El Alcalde Juan Barranco reiteró la promesa hecha por su predecesor, el Prof. Enrique Tierno Galván, de proveer de una sede al Club. Por orden suya D. Carlos Sotos ofreció el edificio de la calle Bolsa 8 y acompañó a visitarlo a una delegación de la Junta Directiva del Club. El Sr. Sotos informó que el Ayuntamiento estaba dispuesto a facilitar al Club las dos primeras plantas, unos 2.000 m2 y que se haría cargo de la restauración. Por indicación del Sr. Sotos la Junta  realizó gestiones con Paradores, a fin de estudiar la posible instalación de un restaurante en ese edificio. Posteriormente hubo una reunión con D. Jesús Espelozín, sin que se llegase a concretar el ofrecimiento, ya que ese señor interrumpió las conversaciones sin ninguna explicación de su parte.
5.    1992. El Alcalde, D. José María Álvarez del Manzano, recibió a una delegación de la Junta Directiva del Club, encabezada por su Presidente y le prometió su apoyo para resolver de manera permanente el problema de la falta de sede.

6.    Necesidades para una nueva sede


   Una sede del Club debería posibilitar el desarrollo de actividades profesionales y sociales. Además, debería contar con un bar y restaurante, con administración separada y en lo posible por el sistema de concesión. A continuación se refieren las superficies mínimas y óptimas que se estiman convenientes:

•    1 sala de conferencias (150 m2 o 200 m2), 2 o 3 salas menores (70 m2 o 129  m2), 1 sala de redacción (40 m2 o 100 m2), 1 sala de comunicaciones (20 m2 o 40 m2), 1 oficina para secretaría y administración (30 m2 o 50 m2), 1 despacho para presidencia (15 m2 o 30 m2), Biblioteca y sala de lectura (80 m2 o 200 m2),  6 despachos p/ asociaciones integradas (100 m2), Sala de exposiciones 300 m2  y estudio de TV 100 m2. Totales estimados de superficies (sin bar y restaurante): 4005 m2 ó 1.240 m2.
   Bar y restaurante: No se especifican las superficies estimadas para bar y restaurante, por entender que esas actividades tendrán una administración y gestión separadas en régimen de concesión y que, eventual pero lamentablemente, se podría prescindir de ellas si no hubiese el espacio disponible. No obstante, se señala que un bar y restaurante ayudaría de una manera importante a cumplir con el objetivo del Club de ser un punto de encuentro y trabajo para los profesionales del periodismo, españoles y extranjeros y para sus relaciones con el resto de la sociedad española. (Madrid, 20-1-1993).

   Ante la situación creada en nuestra sede, la Junta del Club Internacional de Prensa tiene el deber de informarles   sobre los acontecimientos: A principios de mayo se derrumbó una pared que separaba el jardín de nuestra sede de la calle Pinar de un predio vecino. La Junta avisó a la presidencia del gobierno y recibió la siguiente respuesta: según un informe del arquitecto de la presidencia, había que cerrar el Club transitoriamente (48 horas) por razones de seguridad y se harían trabajos de apuntalamiento.

   En vez de apuntalar y reparar la parte dañada fueron demolidas la vivienda del conserje, la cocina, antecocina, almacén, depósito anexo y despacho de administración del restaurante y fue cortada el agua en el edificio principal, a pesar de haber ido advirtiendo, por escrito y oralmente, al Secretario General de la Oficina del Portavoz, del avance de la demolición que contradecía sus manifestaciones. En estos momentos nuestra sede está inutilizable y esto a pesar de las manifestaciones de las promesas concretadas de los responsables de la OPC de que no se demolería ninguna parte del edificio necesaria para el funcionamiento del Club, al menos hasta que se concretase el traslado a una nueva sede.

   La Junta Directiva se reunió los días 19 y 26 con carácter extraordinario, una delegación integrada por los colegas Drago, Herzog, Abdelkefi y Martín se entrevistó con el Secretario General, Sr. Santiago Varela, después envió un telex y una carta al Sr. Varela y se reunió con varios funcionarios de la OPG. El 28 de mayo la Junta Directiva envió cartas al Presidente del Gobierno y al Portavoz, explicando la situación y solicitando audiencias urgentes. La Junta Directiva también resolvió convocar a una reunión a las Asociaciones e instituciones periodísticas que normalmente utilizaban el Club y dispuso preparar una Conferencia de Prensa para explicar cuál es la situación. La fecha de esa Conferencia se fijará una vez que se obtengan respuestas a las cartas enviadas.

   El parecer de la Junta es que se rehabilite con la mayor urgencia la sede de Pinar 5 como solución transitoria hasta trasladarnos a un nuevo edificio. La Junta informará debidamente a los socios de los contactos con el Gobierno y del desarrollo general de la situación y pide su apoyo para resolver este problema. Además también manifiesta su voluntad de continuar con las actividades sociales y profesionales, sea en la sede rehabilitada provisionalmente, en la definitiva o en locales que considere oportuno y en caso necesario convocará una Asamblea General Extraordinaria. (Madrid, 27-5-1986).

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