Apreciada Señora Directora General, doña Ángeles Gutiérrez Fraile, en relación al intercambio de cartas, la última suya del 3 de febrero, la Junta Directiva del Club Internacional de Prensa, tras reunirse el 10 de este mes y analizar el tema, desea manifestarle:


1)    Que no hay nada más alejado de nuestra intención que mantener una situación de malentendidos, crispación, indefinición o conflicto en torno a la sede del Club y que por lo tanto reiteramos nuestra disposición para acordar soluciones.


2)    Que desde su fundación el 17 de diciembre de 1962 hasta la fecha, el Gobierno ha cedido un inmueble para sede del Club y que siempre, ininterrumpidamente desde entonces, es la Junta Directiva la que tiene la responsabilidad de regular el acceso a esa sede, vigilar el buen uso de sus instalaciones y servicios, garantizar el orden interior, dirigir las actividades profesionales y sociales y requerir de las autoridades españolas cuanto apoyo, ayuda y cooperación pudieran facilitar la tarea de los periodistas extranjeros en España y su relación social y profesional con sus colegas españoles.


Esa situación fue ratificada por el Secretario de Estado para las Relaciones con las Cortes del Gobierno presidido por D. Felipe González, el 6 de setiembre de 1984, en comunicación al Congreso de los Diputados, al afirmar que “bajo ningún concepto es intención del Gobierno ingerirse directa o indirectamente en la actividad de una institución de las características del Club Internacional de Prensa, si bien parece lógico que desde un punto de vista de apoyos en materia de infraestructura pueda establecerse un sistema de ayudas al mismo, tal y como están organizadas en los países democráticos este tipo de instituciones”.


3)    Que esas funciones recayeron cada vez más sobre los hombros del Club, en la misma medida en que el Gobierno no reemplazó al personal de la administración que se fue jubilando, hasta el extremo de no contar con ninguno en la actualidad y fue mermando sus aportaciones materiales y económicas.


4)    Que en la actualidad, además de las actividades propias del Club, realizan las suyas normal y cotidianamente en la sede de Monte Esquinza 41, las siguientes asociaciones de Corresponsales de Prensa Extranjera (ACPE), de Corresponsales de Prensa Iberoamericana (ACPI), de Periodistas Árabes en España (APAE) y de Comunicación Empresarial e Institucional (ACEI). Además, tienen allí registrada su sede otras asociaciones, pero que no registran una actividad cotidiana y permanente. Asimismo, utilizan la sala de prensa para ofrecer conferencias todo tipo de instituciones, asociaciones y personalidades de la vida política, social, cultural, sindical y empresarial, aunque por razones obvias en menor medida de cómo lo hacían en Pinar 5. Todos los gastos que han dejado de ser cubiertos por el Ministerio de la Presidencia lo son por el Club (limpieza, mantenimiento de instalaciones eléctricas y de servicios, pequeñas reparaciones, reemplazo de máquinas de escribir y compra de ordenadores, papelería, correos, cambios de moquetas y cristales, portería). Asimismo, al no reemplazar el Ministerio de la Presidencia a los últimos conserje, secretearía y telefonista jubilados, el Club ha contratado y paga de sus fondos propios el personal que cumple esas funciones y que cubre, aunque precariamente, las necesidades de atención que el funcionamiento de la sede requiere.


5)    Que entendemos que desde esa mencionada pluralidad en su utilización –que puede ser aumentada con el ingreso de otras asociaciones o círculos--, la sede requiere una unidad de gestión en los términos del punto 2), por razones de buen uso y administración fácilmente comprensibles. Por ejemplo y como la señora Directora General conoce y con la finalidad de evitar una facturación abusiva de los teléfonos que paga esa Dirección General, la Junta Directiva del Club debió restringir el uso de las líneas y colocar candados –medida antipática pero necesaria--, después que el conserje (funcionario de esa Administración hoy jubilado) informase haber descubierto a un miembro de una anterior Junta Directiva de la ACPE, acompañado de una persona ajena a esa asociación y al Club, realizando llamadas internacionales fuera del horario habitual de apertura de la sede.


6)    Que, aunque no sea tema de nuestra incumbencia y dado el conocimiento que tenemos de la situación, debemos rectificar su afirmación de que “la ACPE no tiene su sede en el Club Internacional de Prensa sino en Monte Esquinza, 45”. La ACPE, como nos consta y consta en toda su papelería, tiene su sede en el Club, c( Monte Esquinza 41, 1ro. Dcha.


7)    Que debemos reiterar nuestra voluntad de mantener, como se ha hecho hasta el presente, un funcionamiento democrático, abierto y plural del Club, albergando a las asociaciones que ya tienen su sede en él y a otras que quisieran tenerla. Y añadimos que si alguna de las Asociaciones desea tener un despacho para su uso exclusivo, es posible acondicionar uno a tales efectos. Por ejemplo, existe el precedente de la ACPE, que en Pinar 5 disponía de un despacho y teléfono con su línea propia aparte y que si lo desea puede volver a tenerlos en Monte Esquinza 41,


8)    Que estaremos encantados de recibir a y cooperar con el Círculo de Corresponsales Extranjeros en Monte Esquinza 41; pero que suponemos que tras 32 años la Secretaría no tiene la intención de retirar a la Junta Directiva del Club la tuición sobre esa sede.

   Con gusto nos pondremos de acuerdo con la Unta Directiva del Círculo –del mismo modo que hemos hecho con las demás Asociaciones radicadas en esta sede-, sobre los efectos prácticos de su presencia en Monte Esquinza 41. Por otra parte y reiterándole nuestra invitación para que acepte reunirse con esta Junta Directiva, en lo posible en un almuerzo, para dialogar amplia y distendidamente acerca de este tema y de otros que hacen a las relaciones del Club con ese Ministerio, la saludamos atentamente.

   Sin otro particular y reiterándole nuestra invitación para que acepte reunirse con esta Junta Directiva, en lo posible en un almuerzo, para dialogar amplia y distendidamente acerca de este tema y de otros que hacen a las relaciones del Club con ese Ministerio, la saludamos atentamente.

p. la Junta Directiva, Tito Drago - Presidente

   El Club Internacional de Prensa se solidariza con el colega de El Mundo, Javier Espinosa y se une a las voces que exigen su inmediata libertad.

   Los fotoperiodistas cumplen una labor de primera línea, insustituible, en la búsqueda de una información veraz, plural, libre y contrastada.  De Espinosa es un atentado a su libertad personal y, también, un ataque al derecho de informar libremente.

   El Club Internacional de Prensa agrupa a corresponsales extranjeros de todo el mundo acreditados en España y a periodistas españoles de todos los sectores.

Tito Drago
Presidente

   En la sede del Club y con la asistencia de 33 de sus miembros (que llevaban una docena de delegaciones de voto de otros socios), se ha celebrado el pasado 16 de enero la Asamblea General electiva, convocada por la Directiva saliente. Al empezar, la Asamblea aprobó unánimemente una propuesta para que el Club enviara un telegrama de adhesión y apoyo a la colega vasca Gurruchaga, sometida en ese momento a un intento de intimidación por parte de manifestantes de Herri Batasuna, apostados ante su domicilio.

   Antes de entrar en los temas fuertes de la reunión, la Asamblea aprobó las Altas y Bajas- y el informe de Tesorería. Se convalidaron: el alta del colega Christen Schmidt, corresponsal del diario danés Politiken, como socio de número y las bajas, a petición propia, de los colegas Luis Apostua, Roberto Acebes, Pascale Bourgaux, Hassam Ebrahimi, Manuel Florentín, José Hurtado, Enrique Araoz, María Jesús Martínez Galán, Pierre Arnouil, Mohamed Chakor y Annibale Vasile. Bajas a propuesta de la Junta por impago de cuotas: José García López, Manuel Gómez Cardeña, Esteban Ibarra lanco, Juan Manuel Idoyaga, Miguel Ángel Molinero,Enrique Suero Lleru, Agustín Trialasos, Alejandro Vara Sotelo, Fernando Velasco Capafone, Gerardo Vallega, Roy Wickman, José Luis Morales Suárez y Luis Solano Fleta.

   La asamblea también trató la cuestión de que el gasto extra asumido por el Club en octubre, al complementar el monto de los tickets de entrada pagados por los asistentes a la cena coloquio con el presidente Arafat, fue superior al previsto, sobre todo porque 20 socios que habían reservado plaza, finalmente no se presentaron ni pagaron ticket. Se decidió que, en la medida de lo posible, se evitará ese problema advirtiendo previamente a los socios que si se pre-inscriben tendrán que pagar el ticket, acudan o no al acto. El presidente Robbert Bosschart efectuó un informe de actividades de la Junta saliente, centrado en el proyecto anunciado en junio pasado para llegar a un acuerdo sobre líneas de acción común entre el CIP, el Círculo de Corresponsales Extranjeros y la ACPE, la ACI (los compañeros iberoamericanos) y la APA (los compañeros árabes). Bosschart tuvo conversaciones preliminares con el presidente del Círculo, Henk Boom y su compañero de Junta Walter Haubrich designado para estos contactos, que resultaron positivos y esperanzadores.

   En nombre del CIP, Bosschart insistió en que en el acuerdo pretendido habría de incluir el asentamiento de (una secretaría) el Círculo en el local de Monte Esquinza, manteniéndose en el mismo las secretarías del CIP, de la ACPE, de la ACI y de la APA y un “acuerdo entre caballeros” para que la gestión del local fuera en adelante compartida por la ACPE, el Círculo y el CIP, dando por entendido que en esa estructura de gestión, los socios de la ACI y de la APA ya estaría representados por su simultánea pertenencia al CIP y/o a la ACPE. Esta propuesta coincidía con el expreso deseo del Secretario de Información de la Moncloa, Paco García Diego, dado a conocer por éste al presidente del CIP, al insistir en que el Círculo debería incluirse entre las asociaciones de corresponsales presentes en el local.

   Ese planteamiento preliminar fue aceptado en principio por los locutores del Círculo, pero no en su totalidad por el presidente de la ACPE, quien planteó un acuerdo previo –sin presencia del Circulo- que diera derechos de gestión sobre el local a la ACPE, la ACI y la APA, considerando que esto no entraría en contradicción con las negociaciones con el Círculo, al no incluir a esa organización en las primeras iniciativas emprendidas, el presidente del CIP dejó aparcada la propuesta del presidente de la ACPE. Ello en la esperanza de una mayor concordancia posterior al respecto, pues que la ACPE había confirmado la existencia de sus propias negociaciones en paralelo con el Círculo.

   Por razones de falta de espacio en el local, la Directiva del CIP decidió en su reunión de septiembre pedir a la Asociación de Gráficos (APG) presidida por Roberto Cerecedo, que devolviera el uso permanente del despacho prestado por el CIP  a su Asociación. Se le explicó que el CIP con muchísimo gusto seguiría prestándole sitio en el local par actividades puntuales, reuniones, etc., como se hace con otros grupos de colegas; pero que la secretaría de Estado –“casero”- del local y el CIP consideran que la APG, al no ser una asociación de corresponsales extranjeros no encaja en el perfil de usuario prioritarios de un despacho permanente.

   En noviembre Roberto Cerecedo contestó en nombre de la APG negativamente a esta petición, dando a entender que no era cierto que la secretaría de Estado deseara que desocupara el despacho. En vista de ello, la directiva del CIP lo comunicó a Paco García Diego, secretario de Información en la Moncloa. Éste, en carta del 18 de noviembre, dio una contestación contradictoria. Sin confirmar que la Secretaría de Estado apoyara la petición del CIP a la APG, pero sí quejándose de que el CIP hubiera prestado un despacho a la APG, informó que la Secretaría no iba a intervenir en el caso. Añadió que de todos modos estaba mucho más interesado en procurarle al Círculo “que tiene igual o mejor derecho” a ello, una sede en un futuro nuevo Centro Internacional de Prensa en Madrid.

   Al ver que Moncloa dejaba en la estacada al Club (después de haberle pedido, como “casero”, que entrase el Círculo y saliese la APG como usuario permanente del local), el presidente del CIP consideró bloqueado su proyecto de solución y al no poder realizar aquello para lo que había pedido los votos de los socios al ser nombrado, presentó su dimisión. Igual decisión tomaron los demás miembros de su Junta, por lo que se convocó la Asamblea electiva del 16 de enero de 1997.

   Tras el informe del presidente saliente, empleó un turno de réplica roberto Cerecedo quien, en medio de descalificaciones a la  Junta saliente, reiteró la negativa de la APG a devolver el uso permanente del despacho, diciendo entre otras cosas que le había telefoneado el Secretario de Estado, Miguel Ángel Rodríguez, para –según Cerecedo- apoyarle a él y limitar su reacción ante el problema a la expresión “No me toquen los cojones”, (se entendía que el planteamiento del CIP equivalía a ese tocamiento de las partes íntimas gubernamentales.

   El Presidente Emérito del Club, Tito Drago, intervino para hacer una propuesta de que el CIP enmiende sus estatutos, a fin de dar entrada en su Junta Directiva, de oficio, a los presidentes de las demás asociaciones de corresponsales, para así conseguir una línea de acción común. Tito Drago dijo que había entendido del presidente de la ACPE quien en este caso, estaría a favor de la simultánea entrada de la ACPE y del Círculo. De este modo quedó aprobada esta sugerencia para una propuesta de enmienda de Estatutos en la próxima asamblea del CIP.

   Finalmente y puesto que no había candidatura para una nueva Junta Directiva, se nombró una Comisión Gestora compuesta por Michael Strauss como Presidente, asistido por los socios Mohamed Abdelkefi, Felipe Sahagún, Isabel San Sebastián, Frank Smith y Eduardo Sotillos. Puesto que sólo Michael Strauss estaba presente para poder aceptar tal nombramiento –como así lo hizo-, pero los demás citados no, la Asamblea decidió facultar a Michael Strauss para complementar su Comisión Gestora con otros socios. Con esta provisión, la Asamblea aprobó unánimamente la comisión gestora propuesta. Seguidamente se levantó la sesión. (Madrid, 27-1-1996).

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