Sra. Da. Ángeles Gutiérrez Fraile, Directora General de Cooperación, Ministerio de la Presidencia, Complejo de la Moncloa.


   Muy señora mía:

   Tal como le comuniqué al acusar recibo de su carta del 15 de diciembre, la he llevado a la Junta Directiva del Club Internacional de Prensa, para su consideración. La Junta Directiva ha resuelto contestarle en dos partes, por considerar que son distintas situaciones la de la Asociación de Corresponsales de Prensa Extranjera (ACPE) y la del Círculo de Corresponsales Extranjeros (CEE).

   La ACPE tiene sede en el Club desde su fundación y en toda su papelería y documentos se consigna como sede social la del Club. Asimismo, su secretaría funciona en el Club, donde tiene contratada una secretaria, allí se reúne su Junta Directiva y allí celebra sus asambleas generales. Además, comparte con el Club la propiedad y el uso de un telefax.

   Es sorprendente, para nosotros, que dada esa situación la ACPE se dirija a la señora Directora General para solicitar una sede que ya tiene y utiliza con normalidad. La Junta Directiva del Club, por si hubiera cualquier duda, declara que la ACPE puede seguir utilizando su sede en las mismas condiciones que hasta el presente y que está abierta al diálogo para atender cualquier sugerencia, suya, de la ACPE o de cualquiera de las Asociaciones que tienen sede en el Club, para mejorar ésta y su funcionamiento.

   El CEE, en cambio, no tiene sede en el Club, a pesar de que le fue ofrecida a los pocos meses de su constitución, ofrecimiento que no fue aceptado en aquél momento. La Junta Directiva declara su disposición para acoger al CCE en su sede, en las mismas condiciones que las demás Asociaciones y queda a la espera de una solicitud de dicho Círculo en tal sentido. Para dialogar acerca de este tema y de otros de mutuo interés, le transmito una cordial invitación de la Junta Directiva del Club para que comparta una comida con nosotros en los próximos días.

   Sin otro particular, saludo a la Señora Directora General muy atentamente. Tito Drago, Presidente.

A mis compañeros de la Junta Directiva de la Asociación de Corresponsales de Prensa Extranjera
Queridos compañeros:
Con verdadera preocupación he visto mi firma al final de un artículo en el primer número del boletín “Corresponsales”, que aparece editado conjuntamente por nuestra Asociación y el Círculo de Corresponsales Extranjeros.

En primer lugar me preocupa que se haya puesto mi firma en un artículo que ni siquiera me fue dado a leer. Por lo tanto, por razones de principio, exijo que se aclare a quienes recibieron ese Boletín que mi firma fue incluida sin consentimiento y sin que yo participase o ni siquiera leyese el artículo en cuestión.

En segundo lugar, me preocupa que ese artículo dé por buena la invocación a la Directora General de Cooperación Informativa, pidiendo su intervención para resolver asuntos –como la utilización de la sede del Club, en Monte Esquinza 41—que competen pura y exclusivamente a nuestra asociación y a las demás, en diálogo abierto, franco y constructivo. Es absurdo que la ACPE pida utilizar las estructuras de Monte Esquinza 41, ya que las viene utilizando desde siempre. Y es peligroso pedir la intervención de un organismo gubernamental en nuestros asuntos, pues constituye un precedente del que seguramente tendremos que arrepentirnos.

Por todo ello, reitero, es preciso que se retire mi firma de ese artículo y que su contenido, así como el de todo el boletín, sea discutido en nuestra Junta Directiva.

Señor Ministro D. Alfredo Pérez Rubalcaba:
   Estimado Ministro: Lamento tener que escribirte esta carta precisamente en estos días, pero sólo tu intervención puede impedir que utilice el recurso legal para defender el derecho que me asiste a ser acreditado como Corresponsal de Prensa Extranjera por la agencia Inter Press Service (IPS), statuts que mantuve desde 1977 hasta 1993. En julio de ese año, sin que se modificara mi situación en relación a años anteriores y sin siquiera consultarme, ese Ministerio me calificó como colaborador, lo que motivó mis reclamaciones.

   El silencio administrativo con el que tus colaboradores responden a mis argumentos no me deja otro camino. Para tu información, te acompaño un resumen del caso:

   Desde 1977 hasta 1993 estuve acreditado como Corresponsal de Prensa Extranjera por IPS. En 1993, sin que haya habido cambios en mi status en relación a los años anteriores y sin ninguna consulta, notificación o contacto previos ese Ministerio, en vez de renovar la acreditación de corresponsal como anualmente lo hacía, me extendió una de colaborador.

   Le planteé el tema de forma verbal al Secretario General y me contestó que se solucionaría. Pasó el tiempo y al renovar este año, en agosto, como procede la acreditación de corresponsal, en la Dirección General de Cooperación Informativa me informaron que la extenderían como colaborador, para lo cual me enviaron los impresos correspondientes. Lo mismo hicieron para mi colega Alicia Fraerman. Previamente, la dirección de IPS reiteró, mediante un fax, la notificación de que ambos somos sus corresponsales en España y la de que el que suscribe ha retomado la Representación Legal y Director de esta Delegación.

   Ante eso, te escribí el 25 de septiembre, explicando la situación y adjuntándote un estudio que fundamenta mi posición y que se resume en dos aspectos: a) El Real Decreto 3882/82 no es aplicable a ciudadanos españoles; b) Un ciudadano español tiene los mismos derechos que un extranjero a ser corresponsal de un medio extranjero, sin que se le deba aplicar el citado decreto restrictivamente.

   Por ello, te solicité que se extendiesen las correspondientes acreditaciones de corresponsales para Fraerman y para mí. Recibí posteriormente una carta del Secretario General en la que me comunicaba que había tomado conocimiento de mi carta a ti y que se la pasaba a la Directora Ángeles Gutiérrez Fraile para que tratase el asunto.

   La respuesta que he recibido es negativa, por la vía del silencio administrativo y de no extender las correspondientes acreditaciones. Es más, como ya se nos había incluido como “colaboradores” en la Agenda 1995 que está en prensa, expresé a la Directora General que no debía aparecer como colaborador y que si no extendía la acreditación como corresponsal debía eliminar las menciones a IPS. Optó por esto último.

   Espero que tu intervención decida esta cuestión positivamente y te saludo muy cordialmente.

Tito Drago, Director IPS España

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