La derecha conservadora sufrió hoy la primera gran crisis política provocada por la convocatoria para el 12 de marzo próximo de un referéndum sobre la pertenencia de España a la Organización del tratado del Atlántico Norte (OTAN).

   La diputada y secretaria segunda del congreso de los diputados y dirigente histórica de Alianza Popular (AP, el principal partido de la oposición), María Victoria Fernández-España, anunció en rueda de prensa su renuncia a la militancia en esa agrupación, por disentir sobre la posición en el referéndum.

   La Coalición Popular (CP, en la que AP es el partido dominante), decidida partidaria de una integración plena de España en la Otan, propugna la abstención en el referéndum. Su líder, Manuel Fraga, afirma que esa convocatoria “es un asunto interno de los socialista” y que persigue un plebiscito gubernamental. Fernández-España sostiene que una política coherente de AP sería votar afirmativamente, aunque coincidiera en ese aspecto con el gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

   “No puedo seguir militando en un partido que en un trance de tan singular gravedad pide a sus 200.000 militantes una abstención que considero un ´no´ a la Otan y, en consecuencia, un ´no´ a Europa”, señala la diputado en un comunicado entregado al comenzar la rueda de prensa.

   La senadora y secretaria de asuntos internacionales del PSOE, Elena Flores, expresó su satisfacción por la renuncia y señaló que “hay indicios de que dirigentes de AP se están descolgando” de la política de Fraga y que “ha llegado la sensatez”, motivada por la preocupación por el futuro de España. (IPS Madrid, 5-3-1986).