La Feria Internacional Ganadera de Zafra abrió hoy su ciclo de otoño, con incertidumbre sobre la participación de los criadores de ganado retinto y con un amplio programa de congresos, jornadas, simposios y subastas.


La Casa Real confirmó que el rey Juan Carlos visitará el recinto de la Feria el lunes 28, acompañado por el presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra.


La jornada inaugural del ciclo de otoño comenzó hoy con las  jornadas técnicas de la raza retinta, en cuya primera mesa redonda participaron cuatro criadores de ese ganado autóctono de Extremadura: Luis Hernández Barrientos, José Manuel Pérez Gómez, Paulino Consejo Navarrete y Raymundo Rodríguez.


Sin embargo, existe incertidumbre acerca del grado de participación de los criadores del retinto. El presidente de la Asociación de Criadores, Luis Díaz Ambrona, quien anunció el 13 de septiembre que esa institución no participaría en el concurso de esa raza en la feria, se reunió hoy c on el alcalde de Zafra, Francisco Macías, en búsqueda de un acuerdo.


Se realice o no el concurso, se mantienen las jornadas técnicas y las subastas. En éstas, según Díaz Ambrona, la participación de los ganaderos del retinto sería mínima. Sin embargo, medios próximos a la organización de la feria, ya confirmaron su participación la mayoría de los ganaderos de esa raza.


Del 21 al 23 de septiembre se realizará el Congreso de Razas Criollas (desarrolladas en América a partir de los ejemplares llevados hace cinco siglos desde Extremadura), con la participación de técnicos y especialistas de América del Sur, Centro y Norte, del Caribe, España y Portugal.


El 23 de septiembre se realizará la Jornada del Grupo de Mujeres Empresariales del Campo de los Estados Unidos de América. Del 24 al 26 se celebrará el Simposio Monográfico del Cerdo Ibérico, al que seguirán jornadas sobre la reforma de la Política Agraria Común (FAC) en la Comunica Europea y las jornadas internacionales del sector ovino y caprino, organizada por la Confederación de Cooperativas Agrarias de España. (Zafra, 16-9-1992)

La conmemoración este año del 50 aniversario de los acuerdos de Bretton Woods, que dieron nacimiento al Fondo Monetario Internacional (FMI), al Banco Mundial (BM) y al Acuerdo General de Aranceles y Comercio (GATT), es una ocasión propicia para analizar lo ocurrido en ese medio siglo en la economía mundial y, sobre todo, lo que puede suceder en el próximo.


U n artículo del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Lloyd Bentsen y otro del embajador de ese país en España, Richard Gardner, ayudan a comprender tanto 90 la evolución de esas instituciones como lo que se puede esperar de ellas en el futuro. 


Gardner sostiene que, a pesar de los cambios experimentados por el mundo en ese medio siglo, “los objetivos básicos que inspiraron el trabajo de los padres fundadores son hoy día tan válidos como lo fueron en Bretton Woods hace 40 años”.


Los padres fundadores, es decir, los que se reunieron en Bretton Woods, tuvieron su logro más importante en “la creación de estructuras duraderas para la resolución cooperativa e internacional de problemas”, según Gardner. Eso habría representado “una victoria sobre el nacionalismo económico y las políticas de empobrecer al vecino, del período de entreguerras”.


El embajador añade como logros el haber creado un período de prosperidad y crecimiento sin precedentes: tanto la producción como el comercio mundial se multiplicaron por cien y ello se tradujo en “una mejora extraordinaria en el bienestar del hombre de la calle”.


Sin embargo, fuentes tan poco sospechosas como la ONU sostienen que “las naciones pobres no pueden participar en igualdad de condiciones en los mercados internacionales ni brindar oportunidades de mercado a sus propios habitantes”. La misma fuente señala que el 20% más pobre de la población mundial en 1960 se empobreció más aún en 1990, según todos los indicadores en términos porcentuales, la participación en el Producto Bruto Mundial pasó de 2,3 a 1,3; en el comercio de 1,3 a 0,9; en la inversión interna del 3,5 al 1,1; en el ahorro del 3,5 a 09, y en el crédito comercial del 03, al 0,2.


Por otro lado,, el 20% más rico de los habitantes que en 1960 acaparaba el 70% de los ingresos, en 1989 pasó a concentrar el 83%.


¿Se puede hablar, entonces, de “resolución cooperativa internacional de los problemas” y de que se registró “una mejora extraordinaria en el bienestar del hombre de la calle"? Esto no es válido ni siquiera dentro de los Estados Unidos, el país más beneficiado por la acción del FMI, el BM y el GATT. Entre 1980 y 1989 el ingreso de las familias más acaudaladas de Estados Unidos, que representan el uno por ciento del total, creció más del 63%. En cambio, el 60% de las familias experimentaron disminuciones en sus ingresos.


Walden Bello afirma que la política del ajuste estructural convirtió a los países del Tercer Mundo en irrelevantes dentro del concierto mundial y que a causa de esa política, transfirieron más de 178.000 millones de dólares a los bancos comerciales del Norte, sólo entre 1984 y 1990, sin por ello acusar una reducción neta de su endeudamiento.


Lloyd Bentsen de alguna manera confirma esta idea cuando dice que las exportaciones de los Estados Unidos a los países que recibieron préstamos del Banco Mundial aumentaron el 12% anual, en tanto que sus ventas a los países que no los recibieron ni liberalizaron el comercio sólo crecieron un 4% anual.


Ni siquiera se puede decir que todo el pueblo norteamericano, ni su mayoría, se benefician del aumento de sus exportaciones derivadas de la aplicación de políticas de ajuste en el Tercer Mundo y de la orientación de los créditos del BM, en uno de los principales rubros de exportación de ese país, la agricultura, la renta de los productores es del cinco al diez por ciento del precio pagado por los consumidores, según Wes Jackson, director del Land Institute de Kansas. Es más, según del Departamento de Agricultura, el 7% de las explotaciones controlaba más del 50% de las tierras agrícolas norteamericanas.


Sin embargo, Bentsen acierta cuando dice que el desafío del Banco Mundial  -“que da los primeros pasos para cambiar su política de gestión y el enfoque de sus actuaciones--, es poder conseguir su objetivo a largo plazo: el desarrollo de lo que él llama las economías emergentes, para referirse al Tercer Mundo".


Pero el secretario del Tesoro no acierta en las soluciones, pues pide más de lo mismo: entiende que con respecto a la coordinación de la política económica de las naciones “es mejor adoptar una postura flexible” y recomienda “la cooperación y las consultas en un clima de tranquilidad” como “la mejor forma de asegurar la estabilidad económica”. Gardner tampoco quiere cambios, pues dice que lo necesario es “usar las instituciones que hemos heredado (FMI, BM, GATT) con el mismo espíritu de internacionalismo constructivo que demostraron los artífices del orden económico de la posguerra”.


Para hablar de cambios positivos es necesario tomar en cuenta al menos dos factores: a) el dominio del comercio mundial por un puñado de grandes empresas transnacionales; b) el control del FMI y el BM por los países del Norte, con preponderancia dentro de éstos de los Estados Unidos.


Sólo cinco empresas controlan el 77% del mercado mundial de cereales, tres controlan el 85% del mercado del cacao y cuatro el 87% del tabaco. Los dos tercios del mercado mundial en su conjunto están controlados por medio millar de empresas.


Herman Daly, ex economista del Banco Mundial, sostiene que incluso el nuevo libre comercio que promueve el GATT no es libre, sino que hará que los grandes comercializadores crezcan aún más. Por ello, Kzuo Inamori reclama un sistema de verificaciones sociales para que “el inmenso poder de las grandes compañías no sea aprovechado o usado exclusivamente para los intereses de ciertas personas… las compañías tienen que ser conducidas de manera justa, para el beneficio de la sociedad como un todo”. Esa verificación social requiere una reforma de las instituciones internacionales, comenzando por las Naciones Unidas, en cuyas decisiones el Tercer Mundo no tiene un peso efectivo y en las que cinco Estados tienen el antidemocrático derecho al veto.


También el Norte controla el FMI y el BM. Los 24 países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) poseen las dos terceras partes de los votos del BM y el 55% de los votos del FMI. En éste, cinco países: Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia y Japón controlan el 44% de los votos. China, con 1.100 millones de habitantes apenas tiene el 2,5% de los votos y Estados Unidos, con menos de un cuarto de esa población, dispone del 19%.


Es difícil determinar si son necesarias nuevas instituciones que se añadan o reemplacen a las tres nacidas en Bretton Woods. En cambio, hay elementos suficientes como para afirmar que no pueden ser mantenidas tal como están, en cuanto a su estructura y gobierno, ni con su actual orientación.


El debate del cincuentenario debería servir para rectificar la política del FMI y el BM, ponerlos totalmente al servicio de un nuevo sistema económico mundial más justo y equilibrado, capaz de permitir un desarrollo integral del Sur y dotarlos de una estructura de gobierno democrático.


Mientras, las autoridades del FMI podrían aprovechar su vecindad y cercanía con el despacho de Lloyd Bentsen en Washington y hacerle una visita. Después de todo, si envían misiones cruzando todo el mundo para inspeccionar las finanzas de los pequeños Estados, que apenas influyen en la economía mundial y dictarles políticas de ajuste fiscal y monetario, cabe preguntarse por qué no lo hacen con los Estados Unidos, un país con influencia decisiva en la escena internacional y poseedor del poco honroso título de ser el estado más endeudado del mundo. Un ajuste podría ayudar a estabilizar el dólar y con ello el sistema financiero mundial. (Diario El Mundo, Madrid, 27-8-1994)

 "No hay ninguna situación, en ningún lugar del mundo, que impida hablar entre personas" y ese primer diálogo en Medio Oriente debe resolver el estado "abominable" que viven los refugiados palestinos, afirma en esta entrevista Fabian McKinnon, funcionario de una agencia de la ONU que se ocupa de esa población.

Se requiere una respuesta de índole política para reintegrar a los palestinos los territorios de los que fueron desalojados, dijo IPS McKinnon, director de relaciones externas de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA).

En lo inmediato se deberían producir soluciones reales sobre el terreno, como resolver el problema planteado por el muro que erigió Israel en Cisjordania y la devolución de las tierras donde se asentaron los colonos judíos, que pertenecen a los palestinos, apuntó.

La UNRWA asiste a la población de los dos territorios palestinos ocupados por Israel, la franja de Gaza y Cisjordania, pero también a millones de refugiados que viven en campamentos en Siria, Líbano y Jordania.

McKinnon, encargado de las relaciones con los donantes de la UNRWA y de gestionar la ayuda en esas cinco áreas, se encuentra de visita oficial en España para informar sobre la situación de Gaza luego de la ofensiva israelí que causó la muerte de 1.300 civiles, entre ellos 431 niñas y niños, entre el 27 de diciembre y el 17 de enero.

IPS: ¿Por qué no se cumplen los acuerdos de Oslo, firmados por Israel y la Organización para la Liberación de Palestina en 1993, que sentaron las bases para un proceso de paz?

FABIAN MCKINNON: No se cumplen porque Israel no encuentra la forma de hacerlo, falta voluntad política y acuerdos internos para lograrlo.

IPS: ¿Y qué debería ocurrir para que se puedan cumplir?

FMC: En primer lugar preparar la coordinación para la devolución de su territorio a los palestinos, algo que el actual gobierno israelí no prevé, por lo que se debe actuar para que esa situación cambie.

IPS: En ese marco, ¿cómo se interpreta lo que está ocurriendo en la franja de Gaza?

FMC: Es inaudito e inhumano que en un territorio de solo 346 kilómetros cuadrados estén hacinadas un millón y medio de personas, convertido en la cárcel más grande del mundo y que ha sido bombardeado durante 21 días ocasionando la muerte, entre otros, a 431 niños.

IPS: La situación actual sigue siendo grave...

FMC: Es muy grave y una cosa que lo demuestra claramente es que Israel impide el paso de ayuda humanitaria. Fíjese que de 500 camiones que deberían pasar diariamente con la asistencia para la reconstrucción solo dejan pasar 120, y de 250 artículos básicos solamente permiten el paso de 13, y decidiendo de manera arbitraria cuáles.

No podemos hacer llegar ayuda a las escuelas porque impiden el paso de papeles, cuadernos y libros para los niños. Desde el punto de vista humanitario, esta situación es intolerable e inaudita. Es imperioso, es urgente, que todos los países se involucren para lograr que este problema se solucione y muy pronto, sin dejar transcurrir más tiempo.

IPS: La UNRWA también sufrió por las bombas.

FMC: Los bombardeos israelíes destruyeron 35 escuelas públicas y 36 de la UNRWA, y en una de esas escuelas de nuestra organización, Fakhura, en el campamento de refugiados de Jabaliya, Israel mató a más de 40 civiles.

IPS: ¿Espera cambios en el papel de Washington en el conflicto con el gobierno de Barack Obama?

FMC: Estamos ante un cambio alentador, pero del cual deberíamos tener constancia pronto y en especial en lo referente a la ayuda humanitaria y a la presión a Israel para que levante el cerco a Gaza. Porque ese Estado se ha convertido en una especie de guardián de cárcel y no abandonará esa posición hasta que se reanude el proceso de paz.

IPS: ¿Es posible pensar que en esta situación se pueda reiniciar el proceso de paz?

FMC: No hay ninguna situación, en ningún lugar del mundo, que impida hablar entre personas, sea cual sea el lugar político, económico o social en el que se encuentren. Para ello, el primer paso es hablar con ambas partes e impulsarlas hacia el diálogo.

IPS: ¿Qué se debería poner sobre la mesa de negociación en esa primera conversación?

FMC: La máxima prioridad es atender la situación de los refugiados, que en la actualidad es abominable. Y en esa línea hay que hacer esfuerzos para que los israelíes entiendan eso y actúen en consecuencia.

IPS: ¿Qué hace y qué piensa hacer la UNRWA?

FMC: Lo primero, lo más importante, es impulsar el diálogo y atender a los refugiados. Y algo que fortalecería ese impulso es mejorar la situación financiera de la UNRWA, que en la actualidad padece un déficit de 134 millones de dólares.

IPS: ¿Quiénes deben saldar ese déficit?

FMC: Siendo la UNRWA un organismo de las Naciones Unidas, la solución debe provenir de los países miembros.

IPS: Y la sociedad civil, ¿puede hacer algo para apoyar la paz?

FMC: Sí, aparte de la actividad política en sus respectivos países para que sus gobiernos actúen, los ciudadanos también pueden contribuir aportando ayuda económica a través de la UNRWA, sobre lo cual se pueden informar en nuestro sitio web.

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