En declaraciones a IPS, el número dos del partido gubernamental, el presidente honorario del principal partido de oposición y un cura overo militante coincidieron con el presidente de la asamblea episcopal, cardenal Vicente Tarancón, en que sería deseable que el sucesor de Pablo VI fuera un papa tercermundista. Rafael Arias Salgado, coordinador de la Unión de Centro Democrático, en la que existe una fuerte corriente democratacristiana, manifestó que él prefería, en lo personal, que el nuevo papa fuese un reformador y en lo posible, tercermundista.

   El sacerdote José María Llanes, cura obrero y militante del Partido Comunista, dijo que él aspiraba a “algo utópico, que el nuevo papa dejase todo lo que fuese poder y fuera el más de los humildes, siervo de los siervos en Dios, un revolucionario, un pape de los pobres del mundo”. Respecto a las tareas que deberá encarar señaló: “ayudarnos a todos a transmitir el mensaje de Jesús, democratizar la iglesia y llevar a fondo la tarea ecuménica”.

   El profesor Enrique Tierno Galván, presidente honorarios del PSOE manifestó que “la transición en la iglesia católica está llegando a su período final y si se elige un papa joven –que tenga tiempo para actuar- debería ser un reformador”. Agregó que en su carácter de marxista debía señalar que la iglesia está condicionada por el proceso de infraestructura económica, y que ésta a su vez está condicionada cada vez más por una enorme masa de marginales al consumo, pero que van entrando en el proceso. “En este sentido, dijo, convendría que el nuevo papa fuese alguien que tuviera autoridad para referirse a esa enorme masa, un hombre del Tercer Mundo, pero estoy convencido que será un italiano, pues la iglesia es una institución muy conservadora”.

   Tierno Galván expresó que la principal tarea que deberá atender el nuevo papa es “la emergencia del Tercer Mundo” y asimismo tareas de tipo cultural “donde debe renovar muchísimas de sus posiciones, pues está en profundo desnivel con la cultura de nuestro tiempo, debe atender a las realidades que atañen a la especie humana, tales como el desequilibrio ecológico  y la contaminación y en general a los de la fisiología humana, que por impacto de las nuevas tecnologías está profundamente afectada".

   Finalizó diciendo que para los socialistas la iglesia es un enemigo, aclarando que aunque la mayor parte de ellos son agnósticos “también los tenemos católicos”, destacando que “la iglesia es una fuerza espiritual y material con la que contar, para redimir a los oprimidos”, según la terminología cristiana y según la socialista “para acabar con la explotación del hombre por el hombre”.

   Por su parte, el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, momentos antes de emprender vuelo a Roma, dijo en el aeropuerto de Barcelona que el nuevo papa debería ser, sobre todo, “un hombre de Dios, porque las cosas de la humanidad no pueden resolverse sin la voluntad de Dios, Además debería ser un hombre abierto, que conozca perfectamente al mundo y que tenga en cuenta los problemas del Tercer Mundo, ya que con hambre en la tierra difícilmente puede alcanzarse la paz. Además debe ser un hombre que devuelva la paz al corazón de los hombres, que es la que parece que ha desaparecido”.

   Después de expresar que no creía tener cualidades para sere el papa que la iglesia necesita en estos momentos, dijo estar convencido “que el nuevo papa será italiano, porque para el bien de la iglesia y del mundo conviene un hombre que ofrezca garantías y un papa italiano las ofrece”. (Madrid, 5-8-1978)

  España continúa vendiendo armas a países en guerra, como Irán e Irak, a través de terceros y a regímenes dictatoriales, como el de Chile directamente. El matutino madrileño El País ilustró hoy con una fotografía en primera página un embarque de armas realizado ayer con destino declarado hacia un puerto de Arabia Saudí y presumible hacia Irak. El gobierno español tiene decreto un embargo de venta de armas a Irán e Irak y oficialmente niega estar comerciando material bélico con esos países.

   El barco de bandera panameña Svea Baltic, inició la carga ayer por la mañana en el puerto de Barao, en su mayor parte bombas de aviación y partió hacia últimas horas de la tarde c on destino al puerto de  Judiam, Arabia Saudí. El País asevera que “el cargamento constituye un nuevo episodio demostrativo de la utilización de España y más concretamente del puerto de Barcelona, como plataforma exportadora de armas y municiones que acaban llegando a países en conflagración, como Irán e Irak”.

   Dos redactores del matutino comprobaron que la carga fue de 700 toneladas de carcasas vacías de bombas de aviación y 25 toneladas de espoletas, que se emplean para activarlas. La mercancía llegó a Barcelona en varios camiones con matrículas de Navarra, Zaragoza, Valencia y Barcelona. El mismo barco cargó el dos de marzo último, también en Barcelona, 432 toneladas de carcasas, espoletas y accesorios bélicos varios.

   El País documentó, hace quince días, que desde principios de 1984 hasta el 18 de marzo de 1987 empresas españolas vendieron armas a Irán e Irak, declarando un puerto de destino en su documentación de embarque, pero en realidad descargando la mercadería en otros. La visita a España, este fin de semana, del jefe de la fuerza aérea chilena, general Fernando Mathei, quien visitó la fábrica estatal de aviones, reactualizó el tema de la venta de armas a países con gobiernos dictatoriales.


   Mathei rechazó las críticas al comercio de armas, ya que “España necesita también exportar su tecnología y mantener buenas relaciones con otros países. Los gobiernos duran normalmente tan poco en la historia de los países, son tan transitorios, que fijarse en esas cosas… La última gran operación española de venta de armas a Chile fue la de 21 aviones C-101, por valor de más de cien millones de dólares. Fuentes gubernamentales españolas dijeron que son aviones de entrenamiento e inútiles para atacar. Mathei, en cambio, dijo que “por supuesto son armamentos. Los aviones, aunque son de entrenamiento, están previstas para la defensa nacional”. Y aclaró, también, que el gobierno español nunca puso al chileno condiciones políticas para venderle armas, como la de que no se utilizasen para reprimir a la oposición. (IPS-Madrid, 27-5-1985)

El fiscal Jefe del Tribunal Superior de Justicia de Valencia, España, Miguel Miravet, amplió hoy una denuncia contra el general y ex dictador chileno Augusto Pinochet y otros colaboradores suyos, al acusarlos de concertarse con la dictadura argentina para delinquir. La denuncia fue interpuesta el 4 de julio y aceptada el 25 de ese mes por la Audiencia Nacional, organismo judicial competente para atender casos de crímenes contra la humanidad, genocidio y terrorismo.

Una vez aceptada a trámite la denuncia, varios millares de ciudadanos chilenos otorgaron poderes a los Procuradores de los Tribunales de Madrid que representan en España a los familiares de las víctimas, informó a IPS el denunciante. En el proceso pueden hacerse parte los familiares de los detenidos-desaparecidos y asesinados y también quienes sobrevivieron a campos de detención o concentración, a los centros de torturas, los relegados u obligados al exilio y aquellos cuyos patrimonios fueron confiscados por la Junta Militar, cualesquiera sea su nacionalidad o su residencia actual, añadieron fuentes ligadas a los Procuradores.

En la ampliación de la denuncia hecha hoy se acusa a la Junta Militar de Chile de concertarse con su homóloga argentina en la Operación Cóndor. Esa operación fue detectada por el agregado legal de la embajada norteamericana en Buenos Aires, en 1976, al investigar en ese país las relaciones con el asesinato del ministro chileno Orlando Letelier, cometido en Washington. En la ampliación de la querella también se incluye el asesinato en Argentina del ex presidente de Bolivia, general Juan José Torres, en junio de 1976 y el de dos parlamentarios de Uruguay, el presidente de la Cámara de Diputados, Héctor Gutiérrez Ruiz y el senador Zelmar Michelini.

Los procuradores señalan que el centro inspirador y organizativo de la Operación Cóndor estuvo en Santiago de Chile, bajo el mando de los querellados: Pinochet, Gustavo Leigh y César Mendoza. La querella contra el cuarto enjuiciado, almirante Toribio Merino, prescribió por el fallecimiento de éste. Por otro lado, un grupo de diputados socialistas en el Parlamento de Valencia, solicitaron que el gobierno de esa región española también se apersone en el juicio, ejerciendo la acción pública contra los acusados, como responsables de crímenes de genocidio y terrorismo. (Madrid, 4-9-1997)

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