Fernando Soto, presidente de la delegación andaluza al noveno congreso del Partido Comunista celebrado en esta capital, en un intervalo entre una comisión y una sesión plenaria, no vaciló en confirmar nos que en su región (“donde el analfabetismo también golpea al partido”), los militantes comunistas leen clásicos marxistas sin sectarismos. Habíamos comenzado hablando acerca del leninismo, que ha sido la piedra de toque de todas las discusiones en este congreso y le pedimos que nos explicara como veían los andaluces esta cuestión.

-Sobre el leninismo la delegación de Andalucía, nos explicó Fernando Soto, trae ya una resolución de su propio congreso, donde 350 delegados sobre un total de 450 aprobaron la tesis definiendo al partido como “marxista, revolucionario y democrático”.

-¿Sin matizar?
-Sin matizaciones, porque corresponde a una estrategia hacia el socialismo, nueva, de acuerdo con las situaciones concretas de aquí, no es una simple cuestión semántica.

-Hay quienes dicen que los que defienden el leninismo, en realidad están defendiendo el stalinismo…
-Esa defensa, tal cual la vimos, tiene el peligro de que puede llevar a caer en la continuación del stalinismo con otra terminología. Pero si entendemos leninismo en el sentido marxista de buscar lo nuevo permanentemente, sin dogmas, en ese sentido se contradice con el stalinismo.

-¿En ese sentido siguen siendo ustedes leninistas?
-Recogemos de Lenin todo lo que nos sirve para esta época y dejamos de lado lo que ya no nos hace falta.

-¿Se ha llegado al fondo en la remoción del stalinismo en tu partido?
-Creo que se ha llegado lo más al fondo a que se puede llegar. Contamos con un partido en gran parte nuevo, con una gran falta de madurez sobre todo en la zona de Andalucía. En nuestra región, eminentemente obrera, no es muy difícil entrar en un debate profundo sobre los clásicos y lo que nos hace falta es ir a las transformaciones sociales y económicas. Debemos evitar caer en una discusión de profesores.

-¿Qué textos leen los comunistas en Andalucía? - ¿Leen a Lenin, a Marx, a Trotsky, a Rosa Luxemburgo…?
-Leen a Lenin, a Marx, a Trotsky, a Rosa Luxemburgo y todo lo que les pueda aportar conocimientos. Tenemos en Andalucía un gran índice de anafalbetismo, incluso en el partido, pero también una gran agudeza.

-Trotsky fue un “maldito”, un prohibido. ¿Ustedes ven bien que sus militantes lo lean?
-Trotsky fue como tantas cosas, víctima de situaciones concretas, pero como todos los grandes teóricos hay en su obra una gran aportación, extraordinaria, par las propias ideas que hoy  nos sirven a nosotros para preparar nuestra estrategia. Es decir que nosotros tomamos también de Trotsky todo aquello que es positivo y destaco que hemos empezado a leer más a Trotsky, encontrando en él cosas interesantes.

    Sabedor de que IPS es una agencia tercermundista, Soto quiere referirse al papel de Andalucía en relación al Tercer Mundo y nos declara que: “esto empieza a estructurarse de forma democrática –dice refiriéndose a España—y a descentralizarse. Con nuestra autonomía marchando vamos a poder relacionarnos más y de manera más fraternal y solidaridad, con todos los pueblos latinoamericanos y tercermundistas, sin depender, como hemos venido dependiendo, de las relaciones embajadas establecidas en Madrid y del ministerio de asuntos exteriores. “Vamos a hacer –concluyó- una relación de pueblo a pueblo, que es en definitiva el internacionalismo que nosotros sí queremos seguir practiando”. (IPS Madrid, 18-4-1978).