Hace algún tiempo decíamos: "El fascismo es un animal irracional". Hoy, los señores de Patria y Libertad, brazo armado del Partido Nacional, están demostrando a quien quiera ver que el fascismo no sólo no tiene raciocinio, sino que tampoco tiene lo que las viejas llaman alma. Atentan, hieren, matan, asesinan, sin distinguir sexo ni edad. Jóvenes y viejos, trabajadores y militares, hombres y mujeres, ancianos y guaguas, son las víctimas de estos fanáticos.
No podía ser para menos. Lo advertimos oportunamente. En los dos años y medio de este proceso revolucionario, pese a todos los errores, pese a todas las vacilaciones, es mucho lo que se ha avanzado. Y cada avance le ha costado caro a la burguesía y al imperialismo. Los ex-latifundistas, los ex-monopolistas, los socios del imperialismo, los ex-banqueros, que en conjunto constituyen las llamadas "clases dominantes" sienten dolor en lo más profundo de su bolsillo. Y contraatacan con todos los medios a su alcance, mientras no les quitemos definitivamente toda posibilidad de hacerlo.

...Y AHORA EL TERRORISMO
Les fracasó la insurrección general de octubre y se volcaron con todas sus finanzas, radios, diarios y TV a la propaganda electoral. También les fracasó. Intentaron el "tanquetazo" y les fracasó. Ahora, recurren al terrorismo. No sólo como método desesperado y criminal, sino también para intentar CREAR CLIMA PARA UN NUEVO GOLPE DE ESTADO.
Así como ellos provocan desabastecimiento y mercado negro y después se quejan de las colas, así piensan con el terrorismo, quejarse después de "que este gobierno no ofrece garantías" y pedir "una solución de orden".

HASTA AHORA, ENTRE TODOS
Hasta ahora, cada triunfo nuestro ha sido un triunfo entre todos. En octubre salimos todos a las calles y derrotamos a los camioneros, en marzo, pese al disgusto que nos causa el circo parlamentario, nos volcamos todos a la tarea electoral y también allí, en terreno ajeno, triunfamos.
En estos momentos, necesario es decirlo, todavía no estamos a la altura de las circunstancias. Todavía no se ha tomado pese a la cosa. Y sépase bien: EL TERRORISMO FASCISTA NO PUEDE SER COMBATIDO CON LAS PURAS FUERZAS POLICIALES, porque es virtualmente imposible vigilar cada calle, cada camino, cada puente, cada oleoducto de Chile. Sólo el pueblo, organizado y vigilante, puede prevenir los atentados criminales.

ASÍ HAY QUE HACER
Es primer lugar, llevar claridad a la conciencia de cada trabajador, de cada poblador, campesino, militar o estudiante de cada pequeño comerciante o industrial no importando cual sea su tienda política. Hacerle claridad de que el terrorismo es ciego y nada respeta en su locura criminal.
En segundo lugar, ORGANIZAR LA VIGILANCIA. Si en alguna empresa todavía no está formado el COMITÉ DE PROTECCIÓN hay que formarlo. Este Comité, elegido por las bases, debe organizar guardias colocando compañeros, ocultos y disimulados, en lugares que permitan controlar visualmente los distintos accesos al edificio. Ikluminar bien el exterior de cada edificio. Coordinarse con otras empresas de la zona o con Comités de Vigilancia de pobladores y vecinos.
Alejar de la calle o redoblar la vigilancia, en los depósitos de combustibles o inflamables. Tener preparados equipos extinguidores y adiestrar compañeros para emergencias. En caso de detectar algún paquete sospechoso no tocarlo, llamar a algún compañero que entienda de explosivos, que en este país de mineros siempre lo habrá y, mientras tanto, no acercarse.

EN BARRIOS, POBLACIONES Y FUNDOS TAMBIÉN
No sólo en las empresas. también en barrios, poblaciones y fundos. Todo el pueblo debe organizarse. Hacer turnos para vigilar, con los ojos bien abiertos, oídos atentos y dispuestos a todo. Debe vigilarse cada punto posible de recibir un atentado (puentes, caminos, vías férreas, canales de riego, líneas eléctricas, domicilios de dirigentes de partidos de izquierda, de sindicatos y cordones industriales, de Jap, etc.)
No es necesaria ninguna autorización previa para constituir estos Comités de Vigilancia. Basta con que se tome conciencia de la necesidad de hacerlo y se esté dispuesto a esta tarea patriótica. Vigilar y hacer guardia, con lo que se tenga.

¡A LA CAZA, A LA CAZA DE FASCISTAS!
Cada vez que el pueblo se lo ha propuesto, logró sus objetivos. Ahora hay que proponerse derrotar al fascismo.  La caza de fascistas es una tarea de honor. Hay que vigilarlos y tomarlos con las manos en la masa. Y donde se los encuentre ¡DURO CON ELLOS1
Los asesinos están sueltos. Y cuando se presentan a la "justicia", como los pijecitos asesinos del Edecán, lo hacen buscando amparo, teniendo presente la actitud de la "justicia" que ha sido tan benévola con los asesinos de Schneider y de tantos campesinos y trabajadores. Los asesinos están sueltos. Deben caer. La caza de fascistas es una tarea de honor para cada trabajador. Y que no tiemble la mano. El terrorismo fascista es una bestia, cebada, el sabor a sangre humana colma el paladar de estos criminales. Al pescarlos con las manos en la masa, recordar los niños y ancianos, hombres y mujeres que han caído producto de su demencia asesina. Recordar cuántos bienes del pueblo de Chile han sido destruidos por estos dementes.

ES TAREA DE TODOS, NO DE UNOS POCOS
Y recordar. Esta tarea no la pueden hacer unos pocos. Es necesario que los mil ojos y oídos del pueblo funcionen las 24 horas del día. Los fascistas son unos pocos y envalentonados por la impunidad. Una buena vigilancia los detectará. Hay que vigilarlos, perseguirlos, acosarlos, cazarlos y castigarlos.
Compañero: si en su empresa, si en su barrio, si en su población o en su fundo, no está organizada la vigilancia y la caza de fascistas, sienta una profunda vergüenza. Piense que es responsable de lo que pueda ocurrir. No espere que otros lo hagan solos.
Cada uno de nosotros debe ocupar su puesto en la pelea. Como en las guerras de la primera independencia, ahora necesitamos del honor, la valentía y la participación de cada chileno bien nacido. Como en aquellas épocas heroicas, ahora también tenemos por delante la conquista de la verdadera libertad, la conquista de la segunda y definitiva independencia. Unos pocos pijes fascistas no podrán detenernos.

¡A LA CAZA!
¡Alerta, compañeros! Alertas y vigilantes. Alertas y dispuestos a todo. La caza de fascistas es una tarea de honor. Triunfamos en octubre, triunfaremos ahora. En la fuerza organizada del pueblo está la garantía del triunfo. Alertas y vigilantes. ¡A la caza de fascistas". (La Aurora de Chile, 16-8-1973)