Si hay algo que destacar en las Cumbres Iberoamericanas es que reflejan el carácter plural y democrático de las mismas en el más amplio sentido de la palabra, desde el aspecto geográfico y ambiental hasta el político y social. Estas reuniones se han realizado en ciudades ubicadas en el norte, centro y sur del planeta: Guadalajara, Madrid, Salvador de Bahía, Cartagena de Indias, Bariloche, Viña del Mar, Isla Margarita, Oporto, La Habana, Panamá, Lima, Bávaro, Santa Cruz de la Sierra y San José de Costa Rica. En unos casos se sintió el calor tropical, en otros la nieve austral o puntos intermedios, pero en todos hubo un clima social amplio, en el que dialogan líderes políticos de todas las tendencias y entran en un contacto cada vez más estrecho con organizaciones de la sociedad civil.

En este último aspecto, el de la participación de la sociedad civil, se dio un importante paso adelante en la XIII Cumbre, celebrada en la boliviana ciudad de Santa Cruz de la Sierra. Allí por primera vez en la historia de estas reuniones un representante de la sociedad civil, el dirigente indígena Eduardo Medina, fue invitado a hablar en la sesión inaugural, compartiendo tribuna con el presidente del país, Carlos Mesa, y el secretario general de la ONU, Kofi Annan.

Allí ante todos los mandatarios, funcionarios internacionales y miembros de las delegaciones, Medina expuso las reivindicaciones de las organizaciones sociales, en su mayoría indígenas, reunidas en el Foro Social Alternativo al que, durante un descanso de la reunión oficial, asistieron Mesa y los presidentes de Argentina, Néstor Kirchner y de Venezuela, Hugo Chávez.


Por otro lado, mandatarios de países con conflictos fronterizos entre ellos se encontraron en las Cumbres, dialogaron y apoyados por sus homólogos asentaron las bases de la paz. Eso ocurrió, por ejemplo, entre Argentina y Chile, y entre Perú y Ecuador, habiéndose llegado a un acuerdo entre estos últimos cuando fueron decididos a conformar un acervo iberoamericano en el ámbito de los derechos humanos que consolide conductas de respeto, libertad y armonía en lo político, lo jurídico, lo económico y lo social.

La falta de democracia en Cuba fue planteada prácticamente en todas las Cumbres, sin declaraciones altisonantes pero tratando de empujar al régimen de Fidel Castro hacia la democratización y ello sin dejar de apoyarlo en el escenario internacional. En la Cumbre de Valparaíso-Santiago de Chile los mandatarios se pronunciaron con claridad contra el embargo impuesto por Estados Unidos al comercio con Cuba, expresando su «rechazo más enérgico a la aprobación por los Estados Unidos de América de la Ley Helms-Burton, la cual viola principios y normas del Derecho Internacional y de la Carta de las Naciones Unidas, contraviene los de la Organización Mundial de Comercio y es contraria al espíritu de cooperación y amistad que debe caracterizar las relaciones de todos los miembros de la Comunidad Internacional».

En esa Cumbre también se produjo un duro enfrentamiento entre el jefe del Gobierno español, José María Aznar –que asistía por primera vez a estas conferencias– y el presidente de Cuba, Fidel Castro, al defender posiciones antagónicas en torno al multipartidismo, uno propugnando la democracia partidista y el otro el mantenimiento en su país del partido único. Para sorpresa de muchos, al coincidir horas después en el almuerzo y sentados frente a frente en una mesa de cuatro, junto con los presidentes de Uruguay, Julio María Sanguinetti y de Paraguay, Juan Carlos Wasmosy, dialogaron fluidamente y terminaron intercambiando puros y corbatas, entre bromas y sonrisas, lo que quedó reflejado en una foto que dio la vuelta al mundo.

Las ‘fotos de familia’ reflejan el clima de las reuniones y el escenario de las mismas, a la vez que son una muestra más de su espíritu democrático e igualitario. En ellas, salvo algún error que a veces impulsan los apuros, siempre aparece situado en el medio un triunvirato integrado por el presidente del país sede y a cada lado suyo el presidente de la anterior y el de la siguiente. Todos los demás puestos son el resultado de un sorteo y este sistema del sorteo se realiza tanto para las fotos como para cualquier otra actividad, desde los actos oficiales, hasta el lugar en los vehículos de desplazamiento o las comidas.

Otras instantáneas muestran la vinculación con la sociedad protagonizada por las primeras damas que, mientras los jefes de Estado y de Gobierno trabajan a puertas cerradas, se dirigen a distintos lugares de la ciudad sede y alrededores, visitando escuelas, barrios populares, centros sociales y culturales y estableciendo contacto con sus habitantes. La Reina de España, doña Sofía –al igual que don Juan Carlos– ha estado presente en todas las Cumbres y en todas fue factor distintivo de esas actividades de las primeras damas, no habiendo nunca dejado de visitar los rincones más recónditos de las ciudades para conocer e interesarse por la situación de los sectores marginados, de los niños y de los jóvenes.

En torno a las conferencias hay dos tipos de actividades: unas que forman parte de las mismas y otras que no, aunque se vinculan a ellas. Las primeras son las reuniones preparatorias de los ministros y responsables oficiales de todas las funciones a cargo de los Gobiernos, de las que salen acuerdos entre ellos y propuestas específicas para los mandatarios. Las segundas son las reuniones, seminarios y conferencias de la sociedad civil, que se reflejan en multitud de seminarios, conferencias y encuentros, que reúnen a empresarios, estudiantes, periodistas, científicos, ecologistas y organizaciones no gubernamentales. (Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 15-1-2003)

Los mandatarios que asistieron a la V Cumbre Iberoamericana pidieron informalmente a Cuba, menos aislada tras esta instancia, que haga esfuerzos para reinsertarse en el sistema interamericano.

Entre las reuniones informales que se desarrollaron durante la cumbre, fue particularmente significativa la recepción ofrecida por el presidente de Argentina, Carlos Menem, en la Escuela Militar de Alta Montana, que permitió un dialogo fluido con el presidente de Cuba, Fidel Castro.

El cantante argentino Carlos Isella entonó allí la conocida ''Canción con todos'', y logró que los cien invitados, entre ellos los mandatarios, corearan y batieran palmas en las estrofas que hablan de la hermandad y la unión de todas las manos americanas.

Los mandatarios se mostraron satisfechos con los cambios económicos emprendidos por Cuba y el comisario de la Unión Europea Manuel Marin informó que el bloque comenzará un diálogo con Cuba el próximo 8 de noviembre.

Al preguntársele si se exigirá a Cuba una apertura política, Marin contestó: ''No se trata de exigir nada, sino de dialogar para encontrar una solución adecuada al aislamiento cubano''.

Varios mandatarios le expresaron a Castro que ahora debería impulsar medidas en su país ''ayudándonos a que podamos ayudar más''.

Incluso se comentó que, si se registraran gestos políticos sobre democratización y derechos humanos, el gobierno de España daría el visto bueno para una visita oficial del rey Juan Carlos a la isla caribeña, el único país americano al que todavía no ha viajado.

Miembros de varias delegaciones coincidieron en que una visita del monarca el año próximo sería un espaldarazo para Cuba y una muestra indirecta de rechazo al embargo estadounidense contra la isla caribeña.

En un texto común, los mandatarios rechazan ''las medidas coercitivas unilaterales que afectan el bienestar de los pueblos iberoamericanos, impiden el libre intercambio y las prácticas transparentes del comercio (...) y violan los principios que rigen la convivencia regional y la soberanía de los estados''.

Ese párrafo de la declaración conjunta de este martes, consensuado entre todos y considerado suficiente y satisfactorio por Castro, es más duro que el aprobado en la IV Cumbre, en 1994, aunque no menciona directamente a Cuba y Estados Unidos.

Los países participantes de la V Cumbre consideran como grave el proyectado endurecimiento del embargo mediante sanciones a empresarios extranjeros que inviertan en Cuba en bienes expropiados a empresas o ciudadanos estadounidenses en 1959.

Los mandatarios iberoamericanos dieron su respaldo a Cuba contra el embargo, acogieron a Castro como uno de sus pares e incluso le dieron un tratamiento superior a otros, con aplausos más prolongados e incluso ovaciones después de sus discursos.

Pero también fueron claros en las conversaciones informales: ''Cuba debe ayudar a que la ayudemos y a que la sigamos ayudando, y eso se tiene que ver en gestos políticos sobre democracia y derechos humanos'', dijo un diplomático.

La cancillería mexicana evitó hoy que un incidente hispano-cubano rompiese el consenso de la VI Cumbre Iberoamericana de Mandatarios sobre la democracia y gobernabilidad, el tema central de la reunión.

Al reunirse en la mañana las delegaciones de los 21 países para trabajar sobre el borrador de la declaración final que suscribirán los mandatarios el lunes 11, el Secretario de Estado para Iberoamérica de España, Fernando Villalonga, cuestionó la posición cubana.

Villalonga sostuvo que la posición cubana es contradictoria, ya que suscribe el contenido del borrador y al mismo tiempo defiende el sistema de partido único como expresión de la democracia.

El documento señala que ''los partidos políticos (en plural) tienen un papel esencial en el desarrollo democrático'' y que es necesario ''fortalecer el sistema de partidos''.

Villalonga exhibió en la reunión a puertas cerradas de los cancilleres un escrito, conocido en la diplomacia como ''nota verbal'', entregado a su gobierno por la embajada de Cuba en Madrid.

En esa nota la cancillería cubana defiende el sistema de partido único y afirma que ''la democracia en Cuba se sustenta en el presupuesto de la existencia de vínculos orgánicos entre la autoridad y el pueblo''.

El canciller cubano, Roberto Robaina, explicó que se trataba de una cuestión bilateral entre España y Cuba y que, en todo caso, esa nota no refleja la posición oficial de su país, que es coincidente con la recogida en el borrador de declaración final de la Cumbre.

Villalonga insistió en que ambos documentos son contradictorios y pidió que la nota verbal fuese distribuida a las demás delegaciones asistentes a la Cumbre, para que se pronuncien sobre ella.

De inmediato, la delegación mexicana se opuso a la petición española por entender que un incidente bilateral hispano-cubano no debía convertirse en multilateral, pues ello afectaría al consenso. Además, destacó que debía tomarse en cuenta la posición de Robaina, de apoyo sin condiciones al borrador de declaración.

Todas las demás delegaciones coincidieron con la postura de México, por lo que la nota verbal no fue distribuida oficialmente y no fue anexada como documento de trabajo de la VI Cumbre.

La nota de Cuba -a la que aludió Villalonga- defiende la preminencia del papel conductor del Estado y afirma que ''la democracia no se acredita sólo mediante ilusiones de mecanismos formales para avalar una supuesta representatividad, mucho más cuando puede propiciar viciadas prácticas como el clientelismo, el fraude, el incumplimiento de los compromisos electorales''.

Cuba, añade el escrito, ''tiene a su favor la ausencia de inestables vaivenes en su política al disponer de un solo programa político nacional''. En ese país, prosigue, ''se actua sin ambages en las cuestiones de fondo sobre el ejercicio de la libertad, cuya única restricción son los propios límites que puedan poner en peligro la independencia y la soberanía''.

En consecuencia, ''La democracia en Cuba se sustenta en el presupuesto de la existencia de vínculos orgánicos entre la autoridad y el pueblo. Se parte de la concepción de un Estado con división de funciones, pero no de poderes. El poder es indivisible y radica en el pueblo''.

Asimismo, el escrito en discordia dice que está agotado el presidencialismo, por lo que en Cuba se promueve un sistema asambleario de poder, ''donde se prescinda de los partidos y se conceda a la población y a las organizaciones sociales las facultades de la nominación de candidatos''.

También afirma que ''la legitimidad del sistema de partido único se acredita por el consenso mayoritario que respalda su actuación como fuerza política que representa los intereses vitales de la nación''.

En la oposición a ese sistema, subraya, prevalecen grupos de personas ''que se dedican a recibir orientaciones de funcionarios norteamericanos y a dialogar con la prensa extranjera para hacer de la disidencia un negocio que promueva su cotización''. El objetivo sería aumentar la cotización para ''emigrar en mejores condiciones hacia los Estados Unidos o hacer de esas relaciones un modo de vida''.

La nota está firmada por una ''Dirección de Divulgación e Información''.

El incidente hispano-cubano enfrió las posibilidades de un encuentro bilateral entre el presidente de Cuba, Fidel Castro y el jefe del gobierno español, José María Aznar. En fuentes de ambas delegaciones no se descarta que se concrete el encuentro, pero señalan que ello dependerá de la disposición personal de los dos mandatarios. (IPS-Chile)

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