Diecinueve ex presidentes y jefes de gobierno de América Latina, España y Portugal se reunirán la próxima semana en el primer encuentro de ex mandatarios iberoamericanos, en la extremeña localidad de Guadalupe, ubicada en el suroeste de España. Los ex mandatarios poseen una experiencia singular, que podrán volcar en el campo de la educación, la ciencia y la cultura, dijo hoy a IPS Miguel Ángel Escotet, secretario general de la Oficina de Educación Iberoamericana, entidad convocante de la reunión.

   El encuentro, que sesionará del 21 al 26 en el Real Monasterio de Guadalupe, reunirá a ex mandatarios de Ecuador, República Dominicana, España, Costa Rica, Panamá, Argentina, Bolivia, Venezuela, Ecuador Colombia y Portugal. “Queremos conocer cuáles fueron sus problemas, sus aciertos y dificultades y cuál es su reflexión actual sobre la educación, la ciencia y la cultura en nuestro países”, señaló Escotet, un español que pasó la mayor parte de su vida profesional en América Latina.

   “La OEI tiene respuestas técnicas hacia esos problemas, pero queremos conjugarlas con soluciones políticas, globalizantes y hemos pensado que una manera de hacerlo era posibilitar que estas personas, con experiencia personales singulares, puedan debatir libremente y en terreno neutral, como es este oficina”, añadió. “Hay un tipo de especialistas muy escaso, el de los estadistas y gobernantes cuya experiencias suele ser desaprovechada”, puntualizó el secretario general de la OEI. .El encuentro será de trabajo: “Al contrario que en otras reuniones, les hemos pedido que excluyan los discursos y las formalidades y los hemos convocado al diálogo, análisis y prospectiva de la educación iberoamericana”.

   Los ex mandatarios que confirmaron su asistencia son Carlos Arosemena, Oswaldo Hurtado y Galo Plaza de Ecuador, Juan Bosch de la República Dominicana, Leopoldo Calvo Sotelo y Adolfo Suárez, de España, Mario Echandi y José Figueres, de Costa Rica. Ricardo de la Espriella y Arístides Royo, de Panamá, Arturo Frondizi de Argentina, Lidia Gjueiler, Walter Guevara Arce y Luis Adolfo Siles de Salinas de Bolivia, Luis Herrera Campings de Venezuela, Jorge Pacheco Areco de Uruguay, María Lourdes Pintasilgo y Francisco Pinto Balsemad de Portugal y Julio César Turbay Ayala de Colombia.

   Escotet informó que "fueron invitados todos los ex que fueron electos por métodos constitucionales y democráticos y que algunos se excusaron por razones de salud (Jorge Alesandri, Chile y Juan José Arévalo, Guatemala) y otros por coincidir las fechas con otras actividades (Carlos Andrés Pérez, Venezuela e Isabel Perón, Argentina". “Nunca antes se reunieron ex mandatarios iberoamericanos, al extremo de que muchos de ellos no se conocen…, y es sintomático que se encuentren ahora para reflexionar en general, pero muy en particular sobre la educación, la ciencia y la cultura”, adicionó.

   La OEI preparó unos “documentos de reflexión” para esta reunión, de carácter técnico y que excluyen conclusiones, con el fin de ayudar al trabajo de los ex pero con el propósito expresó de evitar marcarles temas o avances de conclusiones. “Sabemos que una cosa son los programas técnicos y otra las realidades y la necesidad de arbitrar soluciones en función de la comprensión de la realidad y del poder político de que se disponga. Quienes han tenido la experiencia de encarar soluciones y problemas cada día, como los ex presidentes, podrán también proponer ideas, soluciones y caminos concretos. Esperamos de ellos sugerencias sobre el marco general en el que deben inscribirse las políticas y la cooperación en educación, ciencia y cultura, identificar líneas de convergencia para esa cooperación, analizar dificultades o limitaciones de la cooperación multilateral y formular para el fortalecimiento de la Comunidad Iberoamericana de Naciones”, expresó Escotet.

   La OEI, que fue creada en 1969 en Madrid, tuvo una vida vegetativa y con grandes altibajos derivados de su dependencia de la política marcada durante la dictadura del general Francisco Franco en España, comenzó a ser reestructurada hace un año. El nombramiento de Escotet, propuesto por el gobierno español –principal financiadora de la organización—marcó el principio de esa reorganización. En este año la OEI canceló “deudas endémicas” y equilibró su presupuesto, dijo Escotet, además de reducir en 58 por ciento su personal.

   Esa deducción se base en el convencimiento de que “Es una falta de ética que los países que financian organismos de cooperación terminen pagando solo burocracias”, que cualquier organización debe ser “de gestión y coordinación” y que “el dinero mejor invertido es el que se gasta en los países donde se desarrollan programas de trabajo concretos”. Uno de los resultados de los “nuevos aires” se puede significar en el retorno o ingreso a la OEI como miembros plenos de países latinoamericanos que solo estaban como observadores, por sus reticencias anteriores.  (IPS Madrid, 17-4-1983).