Los primeros argentinos en lograr la hazaña de recorrer el Polo Sur desafiaron los vientos helados en un recorrido épico de 45 días. Ahora los cuatro tienen más de 80 años y los recuerdos intactos. Hace medio siglo por primera vez llegaron argentinos al Polo Sur, entre ellos el suboficial mecánico Ricardo Ceppi, quien tiene 83 años y que ahora, al cumplirse 50 años de aquella epopeya informó al diario Clarín que ya “habíamos ensayado una aproximación en el año 57, pero los tractores se quedaron sin respuesta”, o sea que no pudieron ser utilizados. Por ello, añadió, “viajé a los Estados Unidos y Canadá para seleccionar el remolque adecuado y personalmente los fui adaptando a las características del terreno”, tras lo cual se organizó al nuevo y exitoso viaje.

Leer más...

Para los empresarios españoles la Argentina sigue siendo un país con futuro, aunque a la hora de hacer efectivas sus inversiones no se encuentren con los canales adecuados y la información suficiente.

A su regreso de Buenos Aires, el presidente del gobierno español, Felipe González hizo fe a sus palabras pronunciadas allí, de que si tuviera dinero invertiría en la Argentina. No invirtió con fondos propios, ya que carece de una fortuna personal como para hacerlo, pero dio las instrucciones precisas a los responsables de las empresas públicas, o de aquellas –como Telefónica- donde el estado tiene una posición dominante para que invirtieran.

Cuando el presidente de Telefónica, Cándido Velázquez, después de varios contactos con las más altas instancias argentinas y todavía indeciso sobre la conveniencia o no de comprar Entel, consultó con González, éste le dio su parecer: “Si no es un mal negocio invierte, aunque diste de ser brillante, basta con que no se pierda dinero”.

Algo parecido puede haber ocurrido con Julián García Valverede, presidente de Renfe, aunque éste se asegura por anticipado, al querer hacerse cargo de la explotación del corredor Urquiza-Puerto Belgrano, pero sin arriesgar capitales. En su comparecencia ante la comisión de presupuestos del Congreso, el 17 de octubre, dijo: “Nuestra misión será aportar tecnología de gestión y participar en minoría dentro del grupo participante, sin aportar capital”.

En líneas generales, se puede afirmar que las empresas públicas o semipúblicas ganaron la delantera en el camino para invertir en la Argentina: Telefónica, Iberia, Renfe y Repsol ya tomaron posiciones y algunas, como Renfe y Repsol se aprestan a mejorarlas. En el campo del empresariado privado las expectativas son buenas, pero las realizaciones todavía se demorarán.

El director de “El País” y reputado especialista en economía, Joaquín Estefanía, afirma que “Las empresas españolas, públicas y privadas, vuelven a poner los ojos en América Latina”. Para que esto ocurriera, añade, “han tenido que cambiar también las políticas económicas de esos países, que han desplazado las viejas teorías del desarrollo y de la sustitución de importaciones provenientes de la CEPAL”.

Por ello, concluyo Estefanía, “en el primer trimestre de 1990 ha variado la tendencia de ejercicios anteriores y América Latina se ha convertido en la zona geográfica favorita de las inversiones extranjeras en España”. En ese vuelco y a pesar de la espectacularidad de las ofertas por Entel y Aerolíneas, Argentina no está en la primera línea, que aparece ocupada por México, Puerto Rico, Venezuela y Chile, países preferidos  hasta ahora por los inversores españoles.

Sin embargo, dirigentes empresariales y consultores españoles están comenzando a ver con buenos ojos la situación de Argentina, aunque sigan hablando siempre en términos de futuro, con frases que aluden a la gran riqueza natural, a la cultura de sus habitantes y a su capacidad tecnológica.

José Mario Armero, titular del despacho de abogados más influyente de Madrid en el sector de negocios nacionales e internacionales, dijo a Página12 que “La Argentina es el lugar adecuado para que el inversionista español pueda desarrollar sus actividades”, pues “es un país dotado de una gran riqueza donde está casi todo por  hacer”.

Es cierto, añade, que muchas veces la burocracia no ha permitido desarrollar una actividad industrial o mercantil con la misma dinámica y los mismos medios que en Europa y en América del Norte. Pero las cosas están cambiando y Argentina tiene los abogados, auditores, compañías de ingeniería, bancos, empresas financieras, consultores, para ayudar al español, que puede encontrar un gran mundo de posibilidades.”

Sin vacilar, afirma que “Se ha entrado en una etapa nueva, con problemas que se están resolviendo. Argentina, con la fuerza de su democracia, merece figurar entre las primeras opciones para los hombres de negocios españoles “.

También es optimista Lorenzo Bernardo de Quirós, jefe de estudios de la Cámara de Comercio e Industria de Madrid, quien declaró a Página 12 que “La situación económica argentina y las posibilidades futuras del país se ven desde España con un esperanzado optimismo. Argentina tiene todas las oportunidades para convertirse en una fuente de atracción de inversiones exteriores y en un país con un crecimiento estable y sostenido”.

Pero también citó, en línea totalmente libre empresarial, las condiciones que deben cumplirse: “Una decidida política anti-inflacionista, una presión fiscal moderada, un marco jurídico estable que garantice eficazmente los derechos de propiedad, una reducción sustancial del gasto público, con el horizonte puesto en el equilibrio presupuestario y una decidida política de libre comercio hacia el exterior, que haga más competitivas a las empresas”.

Fernando Ballesteros, secretario general del Círculo de Empresarios y técnico comercial del estado, también dialogó con Página 12 y volvió a mencionar las riquezas de Argentina y su “potencial a largo plazo” y en base a ese potencial considera positivo que los empresarios opten por invertir en aquél país.

Ballesteros elogió la política de privatizaciones encarada por Menem y recordó que ese proceso se realizó en España en plena transición democrática, “con buenos resultados”. A la hora de citar casos concretos de inversiones, mencionó las de las empresas públicas pero no pudo precisar la existencia de inversiones privadas.

La Asociación Española de Jóvenes Empresarios, que agrupa a ejecutivos de pequeñas y medianas empresas, realiza actividades con sus homólogas de Ecuador y Venezuela y su presidente, Narciso Casado, se lamenta de no tener ningún contacto en la Argentina. “Nos gustaría, dijo a P12, poder hacer como en Venezuela, donde organizamos un encuentro y pudimos ayudar a fortalecer a nuestra asociación hermana”.

Según Casado, las pequeñas y medianas empresas, concentradas la mayor parte en el sector servicios pueden expandirse, aunque con dificultades, hacia el exterior, como lo hizo José Barroso, presidente fundador de su Asociación, quien instaló sucursales de su empresa, “Don Algodón”, en Curazao y México.

Los dirigentes empresarios consultados dijeron desconocer las condiciones para invertir en la Argentina y para emitir sus opiniones se basaron en la escasa información periodística, algo comprensible si se toma en cuenta la atonía y el bajo nivel de actuaciones de la representación diplomática de ese país, que contrasta con el dinamismo demostrado por otras, como las de México, Venezuela y, desde hace unos pocos meses, Chile. (19-10-2001)

La economía argentina va mejorando, pero todavía existen graves problemas que, en concreto, afectan a los trabajadores. Los más destacable es que en 2013 bajó un 1,1% el número de empleados en negro, pero siguen un 33,5 por ciento de trabajadores sin estar registrados oficialmente y sin que gocen de derechos para estar protegidos legalmente.

Leer más...
Página 9 de 23