La revolución tecnológica es una amenaza si no se comprende que no tiene marcha atrás señala en un artículo el director del diario argentino Clarín, Ricardo Kirschbaum.  En el periodismo, señala, lo digital ya no es futuro. El papel sigue y seguirá siendo un soporte esencial, pero no manda más sobre Internet. Si hay una foto de ese cambio es la de las audiencias. Clarín nunca ha tenido tantos lectores como ahora, el medio en español con más páginas leídas. Atraídos por el valor de nuestra oferta, la gran mayoría de esos lectores viene a nosotros desde la red.

   La explosión digital nos ha obligado y nos obliga a experimentar y a cambiar constantemente para adaptarnos a un paisaje donde todo o casi todo es nuevo y se renueva todo el tiempo. Navegar no es lo mismo que leer un periódico de papel. Lejos han quedado los días en que este diario llegaba una vez por día a sus manos. Y que los periodistas comenzábamos a trabajar al mediodía. La línea editorial es la misma. Pero la redacción se adaptó al formato y a los tiempos digitales. Hoy funciona las 24 horas. La producción y el flujo de noticias y análisis es continuo y abarca todas las plataformas.

   Lejos ha quedado también una manera de informar. Con la mayor relevancia asumida por los productos digitales han nacido nuevos géneros y formatos. Apostamos por el móvil y por los videos y por la distribución de contenidos a través de las redes sociales. Y el menú completo elaborado con los criterios de calidad y de independencia de siempre. Veracidad y credibilidad. Dejamos de ser una redacción de un medio para ser una redacción multimedia. Un enorme esfuerzo para crear una nueva cultura interna con perfiles y géneros que crean espacios para que estén todos los lectores o que buscan a la audiencia donde ésta se encuentre.

   Buscamos fórmulas innovadoras para hacer sustentable el periodismo de calidad, el que no distingue plataformas sino la manera de ejercerlo. Todos estos años hemos desarrollado y distribuido en forma gratuita nuestros productos digitales. Fuimos pioneros en un camino que arrancó en la mitad de los 90. Hemos alcanzado unos 30,2 millones de usuarios mensuales -y más de 400 millones de páginas vistas que aprecian la vitalidad de nuestras coberturas. Creemos que muchos van a acompañarnos en un paso más de este desarrollo.

   Clarín es el primer diario en la Argentina que toma la decisión de lanzar la suscripción digital. Cada vez son más los medios que en el mundo aplican este modelo. Casi el 80% de los periódicos con venta mayor a 50.000 ejemplares en EE.UU. lo han hecho. En Brasil tomaron este camino los de mayor circulación: Folha de São Paulo, Zero Hora, O Globo y O Estado. Tienen una larga historia y prestigio y cobran sus contenidos digitales para continuar esa historia y para sostener ese prestigio. Hacer periodismo de calidad es una inversión. Los ingresos por publicidad digital no son suficientes para cubrir esos costos. Clarín ha dependido siempre de sus lectores. Seguirá dependiendo de ellos, de ustedes. Y es para ofrecer el periodismo que esto se ha elegido.